Las personas mayores que trabajaban en marzo como empacadores en los centros comerciales, se encuentran en una situación muy complicada porque técnicamente se quedaron sin un ingreso seguro, salvo por la pensión que les entrega el gobierno federal, aunque no todos tienen el beneficio.
Empacadores
Se trata de varios grupos de abuelitos que son organizados en la Casa del Adulto Mayor para enviarlos a trabajar como “cerillitos” a los grandes almacenes, donde colaboran también recogiendo carritos del mandado en los estacionamientos, asistiendo a los cajeros y otras actividades.
Pero como dice Adolfo Gutiérrez, se han visto en situaciones muy difíciles porque al ser considerados personas vulnerables, desde hace más de seis meses los mandaron a su casa, algunas tiendas les apoyaron con una despensa, otra empresa les daba un bono de 80 pesos por quincena, que pudiera ser simbólico, pero para ellos, es de gran valía.
Resulta que muchos de ellos no tienen ni el beneficio de la pensión del gobierno federal, del “68 y Más” porque aún no reúnen la edad, otros que no tuvieron un empleo estable, no tienen del IMSS, del ISSSTE u otras instituciones.
Los aíslan
Ahora, los ancianitos, hombres y mujeres que tuvieron una vida productiva, tratan de seguir activos por necesidad, pues hay quienes no reciben ayuda de los hijos, están solos, pero tienen un gran reto que cumplir: la pandemia los ha marginado de distintas formas, no dándoles la opción de dar servicio en las tiendas, por razones de salud.
Las empresas de alguna forma los han apoyado, pero en el caso de una transnacional, esta quincena les suspendieron el bono de 80 pesos porque no había recursos. Los viejitos dicen que la tienda les pide una aportación de 20 pesos a los adolescentes para apoyarlos a ellos, pero esta ocasión algo pasó y no recibieron la ayuda, que por mínima que sea, les sirve de algo.
Para variar, algunos ya llegaron a los 75 años, la edad límite para poder apoyar en el empacado de mandado, ahora están en gran incertidumbre porque no saben que podrán hacer, ya que definitivamente no están en condiciones de trabajar para otra empresa.
De hecho cita que el sector comercio por ejemplo, no contrata empleados con más de 30 años, salvo si tiene alguna especialidad, como de carnicero o panadero por ejemplo, que se reciben hasta los 40.