Si bien es cierto que las deportaciones tienen que ser ordenadas y seguras, a veces se presentan problemas. En estos días transcurridos de octubre el vecino país ha enviado a cuatro personas de manera inmediata “o exprés” a Matamoros.
Juan Antonio Sierra Vargas, responsable del módulo de atención al migrante en la central camionera, señala que no siempre se siguen los protocolos o hay circunstancias que cambian las cosas. “Por ejemplo el viernes anterior de la tormenta no llegó el avión, sino hasta el día siguiente y eso de alguna manera cambia la logística”, dice.
El Instituto Nacional de Migración no siempre dispone de transporte del aeropuerto para llevarlos a los albergues.
FALLAS
Así que no siempre salen las cosas como están previstas pero hasta el momento se ha podido cumplir con el trabajo y atender a esta gente. “En otra ocasión el INM no tenía sistema y le llegaron personas así que las tuvieron que llevar a la casa del migrante y al siguiente día ir por ellos otra vez para documentar su ingreso”, menciona.
Son problemas “que uno tiene que atender a veces y no tenemos los medios o ya es muy tarde, ni modo no podemos dejarlos sin ayuda”, reconoce.
Sobre todo como se trata de mover personas todos los días, lo que se requiere es un medio de transporte adecuado para que en caso de no poder el gobierno, “nosotros mismos los llevamos”, expresa.
ESPACIO
Así como han tenido ya cuatro casos de deportaciones rápidas, puede haber más y no hay capacidad en los albergues locales. Así que es urgente que las autoridades le inviertan en este sentido para enfrentar la demanda que existen de dichos servicios que por ser frontera no se pueden evitar.
En el caso de Reynosa la situación es más elevada porque allá llegan más personas a diario por ser una ciudad más grande desde luego, finaliza diciendo.