Para esta semana se espera un nuevo incremento en los precios de la canasta básica y otros, a consecuencia principalmente de un desabasto que se ha venido generalizando en el interior del país, de tal forma que el chile serrano por ejemplo, se ha cotizado en 71 pesos por kilo, un ingrediente que no puede faltar en la dieta tradicional mexicana.
El distribuidor mayorista de abarrotes, Lauro Peña, explica que esta situación ya se viene observando desde hace tiempo, pero en lo últimos dos meses se ha vuelto más crítico porque se han rebasado las expectativas.
El botón
Los aceites por ejemplo, de ubicarse entre los 18 y los 24 pesos en promedio, están entre los 30 y los 45 pesos por litro, los de mayor demanda precisamente por baratos.
El tomate por kilo se ubicaba ayer en 34 pesos en un centro comercial, el chile serrano en 64.40 pesos, y la cebolla en 36.80, que son las verduras más usuales en la cocina de las familias de escasos recursos. El huevo por su parte, se mantiene en 64.99.
Pero otros productos, como la mayonesa, los aderezos, las harinas, podrían registrar alzas en el precio de venta al público de hasta el 17 por ciento, y con ello, habitualmente se genera una reacción en cadena con los ajustes a otros productos, aunque se tienen en abundancia.
Origen
Se considera que esta situación se deriva de una baja en la producción nacional de alimentos, que viene un periodo de escasez que afectará en diversos rubros, tanto en los industrializados como en los de consumo al natural, como las frutas y verduras.
Dicha situación no afecta sólo al mercado nacional, sino que se refleja también en Estados Unidos en algunos alimentos como la harina, ya que no se han producido en las cantidades habituales, se está dificultando la adquisición de algunos productos que tienen alta demanda entre los residentes de Matamoros. Algunos han subido de precio entre con seis y los siete dólares por caja.
Todo se debe, insiste, a la baja producción que se ha registrado en las últimas cosechas, y que hoy se observa en los centros de consumo, ya que no los hay en existencia o están más caros.
En consecuencia, se espera un mayor encarecimiento de los alimentos para el cierre de año.