16/01/2016 - México, D.F.- El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, aseguró a los líderes de las compañías privadas que se mantendrán las medidas ortodoxas para enfrentar la volatilidad del peso frente al dólar, como la subasta diaria, y no se recurrirá a otro tipo de mecanismos, explicó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón. Al término de la reunión que sostuvieron integrantes del órgano con el funcionario, el líder empresarial expuso que durante varios años no se había tenido un arranque de año tan volátil y difícil como el actual; sin embargo, esperan un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de entre 2.5% y 3%.
Política monetaria
El empresario dijo que el encargado de la política monetaria del país consideró que los precios del petróleo “pronto” tocarán piso.
El líder del CCE aseveró que, en cuanto al tipo de cambio, “[Carstens] visualiza que se alcanzará estabilidad en el próximo futuro” y ello genera tranquilidad al sector privado, porque se ve que México “ha aguantado el temporal” mejor que otras naciones.
Ni Carstens ni los empresarios ven la posibilidad de que se “contamine” la inflación por la depreciación del peso, puesto que se absorberá el impacto mediante la mitigación de los costos de producción con la baja de tarifas eléctricas, dijo Castañón.
Además, admitió que se debe estar al pendiente de tres factores: la volatilidad del tipo de cambio, la caída de los precios del petróleo y la desaceleración de las economías emergentes como China y Brasil.
Dólar sigue a la alza
Para el presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Alejandro Ramírez, el país está ante una “turbulencia de los mercados”, lo cual afecta al peso “desproporcionalmente”, porque el tipo de cambio actual no refleja la solidez de la economía mexicana. La caída de los precios del petróleo podría provocar otro recorte presupuestal en 2016. “El mercado interno está muy bien, las empresas también y hay que acompañar el crecimiento con inversiones”, aseveró y añadió que los factores externos son los que afectan a la República.
El dólar cerró la jornada de ayer en 18.60 pesos, ocho centavos más respecto al inicio de la jornada y se compró en un mínimo de 17.85 pesos. En tanto, el euro retrocedió dos centavos respecto a la apertura, al ofertarse en un máximo de 20.28 pesos; mientras que el yen se vendió hasta en 0.160 pesos. De acuerdo con CI Banco, los bajos niveles en el precio del petróleo presionan al tipo de cambio de las naciones productoras de crudo. Adicionalmente, señala, los débiles datos de ventas al menudeo y producción industrial en Estados Unidos incrementan la preocupación de los mercados.
El Universal