Los gobiernos de Reino Unido, Japón y México han difundido recomendaciones para que la población cuente con agua, alimentos y artículos básicos que permitan afrontar las primeras 72 horas de una emergencia. Los llamados buscan reducir los riesgos ante sismos, fenómenos meteorológicos extremos y posibles interrupciones de servicios esenciales.
En México, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México (SGIRPC) publicó este 2 de noviembre un recordatorio en su cuenta oficial de X, @SGIRPC_CDMX, para invitar a la población a preparar la denominada Mochila de Vida.
“¿Ya cuentas con tu #MochilaDeVida?”, preguntó la dependencia, al recordar que debe contener suministros básicos para sobrevivir durante las primeras 72 horas posteriores a una emergencia o un sismo. La publicación también invita a consultar las indicaciones para preparar este equipo.
Reino Unido pide estar preparado durante tres días
El Gobierno británico lanzó el pasado 22 de octubre la campaña Be Ready, con la que busca que los hogares puedan afrontar hasta tres días de interrupciones en servicios básicos.
La recomendación contempla almacenar agua potable y alimentos no perecederos, además de contar con medicamentos, artículos de higiene, linternas, baterías, una radio, cargadores para teléfonos y dinero en efectivo.
La campaña considera posibles escenarios como tormentas severas, incendios forestales, apagones y afectaciones a las redes de comunicación y suministro. Las autoridades han señalado que se trata de una medida preventiva, no de una advertencia sobre una emergencia inminente.
Japón refuerza su preparación ante terremotos
En Japón, el llamado está relacionado con la exposición del país a terremotos, tsunamis y otros desastres naturales. Las autoridades recomiendan que los hogares mantengan provisiones para al menos tres días y, de ser posible, para una semana.
La recomendación coincide con el inicio de operaciones, este 2 de noviembre, de la nueva Agencia de Gestión de Desastres de Japón, creada para fortalecer la coordinación y la respuesta ante emergencias.
Entre las medidas promovidas se encuentran almacenar agua y alimentos, asegurar muebles, revisar las rutas de evacuación y contar con artículos para atender necesidades sanitarias si los servicios quedan interrumpidos.
México y la Mochila de Vida
En el caso mexicano, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y las autoridades de protección civil mantienen desde hace años recomendaciones para preparar una mochila de emergencia.
El recordatorio difundido por la SGIRPC se suma a estas acciones. La dependencia capitalina también impulsó en 2025 el programa “Mi Mochila de Vida”, con el que anunció la distribución de equipos para fortalecer la prevención en unidades habitacionales de la ciudad.
Entre los artículos básicos que se recomienda incluir en una mochila de emergencia están:
-Agua potable y alimentos no perecederos.
-Linterna y baterías de repuesto.
-Radio portátil.
-Botiquín de primeros auxilios y medicamentos de uso habitual.
-Artículos de higiene personal.
-Copias de documentos importantes y dinero en efectivo.
-Silbato y ropa adecuada.
-Suministros especiales para bebés, personas adultas mayores y animales de compañía.
La mochila debe mantenerse en un lugar accesible, ser revisada periódicamente y adaptarse a las necesidades de cada integrante de la familia.
¿Por qué recomiendan preparar suministros para 72 horas?
El periodo de 72 horas funciona como una referencia de preparación para las primeras etapas de una emergencia, cuando el acceso al agua, electricidad, transporte, comercios o servicios de comunicación podría verse afectado y la ayuda podría tardar en llegar.
Aunque los anuncios de Reino Unido y Japón han llamado la atención por su cercanía en el tiempo, las recomendaciones responden a los riesgos y necesidades de cada país. En Japón destaca la actividad sísmica; en Reino Unido, las posibles interrupciones de servicios por distintos tipos de crisis; y en México, la exposición a sismos, huracanes, inundaciones y otros fenómenos.
Por ello, las autoridades promueven la preparación de los hogares como una medida de prevención, y no como señal de que exista una amenaza inmediata.
Agencias