Exhiben graves carencias en el Hospital General del IMSS

Personal de base del Seguro Social participa mañana en un sondeo nacional sobre si apoyan o no ejercer su derecho a huelga debido al desfase salarial, beneficios laborales nulos, no ofertar vacantes para cubrir el área de especialidades, así como las malas condiciones de la infraestructura, falta de equipamiento, de insumos y medicamentos.

Protesta
Este lunes, en el Hospital General de Zona número 13, “Dr. Norberto Treviño Zapata”, trabajadores de diversas áreas de servicios que estaban en su día de descanso o en los turnos vespertino y nocturno, se manifestaron públicamente para exhibir las condiciones críticas en que se desempeñan, viéndose obligados a veces a suspender cirugías programadas porque no hay material quirúrgico.

Mientras se expresaban en la explanada, el área de urgencias estaba totalmente saturada, algunos pacientes solo se quedan en espera sentados en los pasillos, otros en una silla, porque ya no camas para ellos, y no se les da seguimiento porque no hay cosas tan simples como alcohol o gasas, menos material de quirófano.

Realidad
Mario Humberto Botello, encargado de soporte técnico, turno de vespertino, dijo “si a ustedes los dejaran pasar a ver, encontrarían los pasillos llenos de pacientes en espera”, que para ellos mismos, acostumbrados a esa imagen, les resulta difícil no poder nada nada para apoyarlos, al punto que algunas familias mejor optan por el alta voluntaria para trasladarlos a un hospital privado, pero obviamente no todos tienen esa oportunidad, tienen que permanecer a la espera de un “milagro”.

“No te vayas a enfermar porque no hay material”, “no hay jorundas, no hay alcohol, pero si hay corrupción”, eran algunos cánticos alusivos, que expresaros los inconformes.

Botello explica que este problema se ha agudizado en las últimas dos administraciones federales, que antes para los profesionales de la salud era un orgullo, un honor trabajar para el IMSS, pero ahora hay circunstancias que han provocado el ausentismo de personal en casi todas las áreas, ya que en principio, se perdió el beneficio de la jubilación.

Rezago
Muchos de ellos perciben salarios de dos mil a tres mil pesos, que ya los ganan muchos obreros con un horario fijo, con más prestaciones y sin responsabilidades como una enfermera. Cualquier “chalan“ de la construcción gana mucho más que ellos.
Los mejores médicos se han retirado al sector privado porque no hay nada que los incentivo en el servicio público. Por eso solo hay un oncólogo, no hay neorólogo, ni especialistas en otras áreas.

Otro factor, recordar que durante el covid muchos médicos y personal de otras áreas falleció al participar en el primer frente contra esta enfermedad. Otros optaron por pedir permiso y la jubilación.

Negación
Ya que el gobierno no toma en cuenta sus protestas, no reconoce que existe ni la falta de medicamentos, sino que considera que es “cosa del algoritmo”, la dirigencia sindical prepara para este miércoles una consulta a la base para saber si están dispuestos a ir a la huelga para exigir que el gobierno cumpla su parte.

Cinthia Hernández, una de las enfermeras, dijo que en esta lucha han recibido más apoyo de los pacientes y sus familias que de los líderes sindicales, pero ahora confían que su voz se escuche, que las autoridades respondan al compromiso con los enfermos.

También mencionó la anécdota del miedo que les dio ver llegar unidades de la Guardia Estatal, pensando que los iban a reprimir, como ha ocurrido en otras entidades, pero los oficiales les dijeron que solo estaban allí para evitar algún incidentes, que les ofrecieron resguardo en todo caso, y que fueron amables.
En otras instituciones, a las enfermeras se les pretende obligar a recetar medicamentos, como si fueran médicos, a pesar de no estar calificadas ni facultadas para eso, ante la falta de un profesionista de la medicina.

El Bravo