Por evitar “el qué dirán” familias evitan denunciar abuso infantil

Los programas de protección a las infancias que se están impulsando a través del sistema educativo, han arrojado un tema preocupante, pues la mayor parte de los casos de maltrato y abuso suceden al interior de núcleo familiar, donde a veces se busca evitar que el probable responsable sea llegado ante la justicia, por evitar el escándalo.

Ernestina Lozano, comisionada en Derechos Humanos, afirma que es un tema muy complicado porque este tipo de delitos son de los que comúnmente ocurren en privado, cuando no hay nadie más presente, y eso lo vuelve más difícil de atender, porque a veces los mismos familiares se abstienen de denunciar por temor a escarnio público.

Es por eso que se está creando consciencia entre los padres familia para que tomen consciencia que no pueden confiarle sus hijos a ninguna persona, por cercana que sea su relación, pero que en caso de que lo hagan y ocurra una situación así, que lo denuncien, que la prioridad son los niños.

Mediante pláticas, la orientación de un sicólogo, se convence a los adultos de la familia para que, sin importar de quien se trate, se tomen acciones legales

En esta primera fase del programa, dijo, tristemente se puede observar que cuando el (probable) maltratador o el violador, es de la misma familia no quieren levantar una denuncia, entonces se les da una atención personalizada, terapias, pláticas, para que comprendan que se debe proteger a los niños ante todo.

En Matamoros es común que en algunas viviendas de interés social habitan hasta 10 o 15 integrantes de una familia, es una práctica más normal entre originarios de Veracruz, aunque no tienen ningún tipo de privacidad.

Entre residentes fronterizos existe otra costumbre: pedirle a los niños que le digan tío o tía a personas que no son parientes, solo porque tienen una convivencia cercana, generando mucha confianza entre los pequeños y esos adultos, lo que también los deja vulnerables.

El Bravo