Acaba una etapa oscura de Tamaulipas…
El cabecismo por fin tiene fecha de caducidad, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN ha emitido los lineamientos para una convocatoria que permitirá a su militancia elegir a la dirigencia estatal, es decir, los días del testaferro de Cabeza N están contados, de que se va “El Cachorro”, se va.
Es una buena noticia para Tamaulipas, porque implica la posibilidad de que ese partido pueda recomponerse, convertirse en un verdadero contrapeso y tener un comité estatal con solvencia moral, que es de lo que hoy carece Luis René Cantú, autollamado “El Cachorro” y no la tiene por la siguientes razones, está ahí en contra de la voluntad de todo el panismo, a la fuerza, de forma tramposa ya que su periodo como dirigente estatal terminó hace mucho tiempo y, aun así, se ha negado sistemáticamente a proceder como lo marcan los estatutos.
La tarea del PAN será, por supuesto, sacudirse al cabecismo, arrancarlo de raíz para que ya no dañe más a Tamaulipas con cuanta locura se les ocurre, porque no es invento que mucho de lo que circula en las redes sociales y desestabiliza a la sociedad se distribuye por esos rumbos, lo hacían porque tenían la certeza de que, mientras permanecieran en los órganos de dirigencia del PAN estatal podrían registrarse como candidatos en posiciones privilegiadas y, con los incautos que convencieran, obtener votos suficientes en las urnas para seguir con fuero, seguir en el presupuesto y continuar sangrando al Estado, no crea que lo hacían por necesidad, la realidad es que están hinchados de billetes, su enfermedad es más grave, simplemente no tienen llenadera.
Viene lo más peligroso para Tamaulipas y para el PAN, el coletazo del monstruo que se niega a morir.
Los cabecistas embarrarán de mugre todo lo que se les atraviese porque esa es su especialidad, se hicieron expertos en destruir y para muestra puede revisar cómo quedó el Estado a su paso, saqueado, con toda su infraestructura destruida, el crimen era parecido a uno de sus grupos favoritos de la policía estatal, en salud se inventaron hasta hospitales y, con esos supuestos, justificaron millones de pesos para equiparlos ficticiamente, en educación desaparecieron las becas durante seis años, las despensas solo eran visibles en épocas electorales aunque se supo que anduvieron recolectando firmas de liderazgos de colonias para justificar que se entregaban todo el año, como si en verdad hubiera ocurrido.
Son tiempos de festinar, ya sé que vendrá un combate interno del lado azul y que es posible que vuelvan a agandallar, pero nada podrá ser como El Cachorro que personificaba a Cabeza N, quien llegue, cercano o no al pasado inmediato, tendrá que hacerlo bajo nuevas reglas, las de volver a ser oposición y trabajar para recuperar prestigio y ahí no cabe cualquier nombre.
El Comité Ejecutivo Nacional del PAN tendrá que valorar a la militancia, escucharla y dar seguimiento a la petición de echar al cabecismo que se hizo desde hace mucho tiempo, luego de ello, buscar a quien pueda representarlos.
Es una verdad que el PAN no se va a reponer para la próxima elección, ni siquiera echando a la basura al cabecismo y a sus secuaces, le sentencio que perderán casi todo porque el daño a ese partido está hecho.
Exacto, difícilmente podrán recuperar la confianza del pueblo porque quienes ellos colocaron en el gobierno estatal no hicieron otra cosa que saquearnos, dejarnos sin agua, sin medicamentos, sin nada.
Sin embargo, siempre será buen momento para intentar lavarse la cara, quitarse un poco de la mugre, sacudirse, lamerse las heridas y salir a la calle con humildad, con la intención de conseguir votos y esa siguiente etapa de los azules no la podrán hacer con cualquiera en la dirigencia.
Acaba una etapa oscura de Tamaulipas, ha fenecido el cacicazgo a fuerza de horca y cuchillo, del agandalle, del descontón, del terror y quién sabe si lo que venga sea bueno o malo para el PAN, pero si hay una certeza, sabemos que será diferente y que en ello ganamos todos los tamaulipecos que poco a poco veremos cómo se va extirpando lo peor de los gobiernos que ha tenido este glorioso estado, el del prófugo Cabeza N y secuaces...
TAMAULIPAS AVANZA EN VACUNACIÓN CONTRA EL SARAMPIÓN CON MÁS DE 470 MIL DOSIS APLICADAS… En este periodo vacacional, el gobierno del doctor Américo Villarreal Anaya, mantiene la estrategia nacional en módulos de atención médica y centros de salud.
La secretaria de Salud, Adriana Marcela Hernández Campos, exhortó a la población a que acudan a la unidad de salud más cercana, e incluso a los módulos que se encuentran instalados en los 27 puntos de afluencia turística, a solicitar la vacuna contra el sarampión, la cual registra un avance de 470,661 dosis aplicadas.
Dijo que todavía se encuentra disponible este biológico que previene contra este padecimiento, el cual se puede solicitar en cualquier unidad de salud, así como en los módulos del Operativo de Semana Mayor.
“Por instrucción del gobernador Américo Villarreal Anaya, el Sector Salud mantiene la vigilancia epidemiológica y cerco vacunal en territorio tamaulipeco, para ello contamos con suficientes vacunas e invitamos a la población a que acudan y soliciten la dosis correspondiente a su edad, y en cualquier unidad sin importar su derechohabiencia”, destacó Hernández Campos.
Dijo que de las 578,857 vacunas que destinó la federación al estado de Tamaulipas, en 46 días de campaña intensiva se han aplicado 470,661 dosis con un avance del 79.3 por ciento.
Reiteró que, en este año no se han registrado casos de esta enfermedad en el estado, aunque existe el riesgo debido al tránsito de personas y visitantes con motivo del periodo vacacional, aunado también a los trabajadores agrícolas que provienen de otras entidades de la república donde ya hay pacientes con esta enfermedad.
El sarampión es muy contagioso, el cuadro se presenta de manera leve como fiebre, ronchas o salpullido, estas condiciones son propicias para realizar el cerco epidemiológico y vacunal correspondiente; además de síntomas respiratorios como tos, flujo nasal, conjuntivitis, entre otros, y ante ello es importante mantener aislada a la persona enferma.