La violencia en Culiacán cegó la vida de Ricardo Mizael, un adolescente que perdió la vida cuando menos lo esperaba. Su familia narró los últimos momentos del menor asesinado, quien abandonó su hogar por una tarea específica. "Era niño e iba por un biberón", expresaron sus parientes tras el ataque a balazos en el fraccionamiento Los Ángeles, al norte de Culiacán, Sinaloa.
El estudiante de 16 años caminó hacia una farmacia para adquirir insumos para gatos que había rescatado. En este escenario de inseguridad en Culiacán, un grupo armado interceptó al joven.
El círculo cercano de la víctima asegura que los agresores admitieron una confusión antes de terminar con la existencia del adolescente.
El suceso ocurrió un miércoles a las 10:00 horas cerca de la carretera a Imala. Ricardo Mizael se encontraba frente a un negocio de alimentos al momento de la agresión. Los sujetos dispararon en repetidas ocasiones contra el menor, quien falleció de forma instantánea debido a los múltiples impactos recibidos en su anatomía.
Durante el evento, una empleada del local de comida sufrió heridas por esquirlas de bala. Paramédicos de la Cruz Roja trasladaron a la mujer a un hospital para su atención médica. Elementos policiales acordonaron el área y preservaron los indicios balísticos encontrados en el sitio para las indagatorias de ley.
Agencias