Los terroristas…
El gobierno de Donald Trump calificó como terroristas a seis grupos de la delincuencia organizada en México, a seis cárteles dicen ellos, y lo hacen con conocimiento de causa, con información que tienen a la mano y que todos conocemos, ahora, la situación no es solo que se animaron a bautizarlos, no, el decreto firmado por el presidente gringo pone bajo su jurisdicción las acciones de esos grupos, es decir, pueden intervenir de cualquier forma para acabar con esas organizaciones, con acciones militares, e incluso con misiles dirigidos o toda la tecnología a su alcance para eliminar objetivos.
Además, implica que ningún ciudadano que tenga intereses económicos comunes con ellos podrá pagar rescates, sobornos, o cualquier otra cosa a favor de esas organizaciones so pena de ser castigados.
La leyes de ellos, lo permitido por su congreso, es mucho más amplio en ese aspecto y parece que se han tomado las cosas en serio, ya se ve en la frontera con México movilizaciones militares, también drones que entrar a territorio nacional a recoger información, hay quien afirma que hay agentes de su gobierno por muchas partes, el caso es que unilateralmente han decido que pueden entrar a territorio nacional cuando se les pegue la gana, aunque ellos disfracen esa situación con designar a los cárteles como “organizaciones terroristas” coloca bajo la jurisdicción de Estados Unidos a todas ellas, independientemente de su ubicación. Esto permitiría a las autoridades estadounidenses adoptar “todas las medidas apropiadas” su eliminación total y la destrucción de su capacidad para “amenazar el territorio, la seguridad y la integridad territorial de Estados Unidos a través de sus estructuras de mando y control extraterritoriales”.
Claro que no será sencillo justificar que la delincuencia de México ataca sus intereses con los actos en territorio azteca, aunque no cuando se refieran a actos cercanos a la frontera o contra empresas vinculadas a su país, es decir, no está del todo preciso como actuarán.
Es obvio, la realidad es una, en México se cometen excesos y los gringos así lo tienen preciso con la información de inteligencia en nuestro país.
También es una verdad que las bandas delincuenciales al saber que tenían toda la impunidad del mundo no les daba pena exhibirse, mire, el primer día de este mes de febrero murieron personas por la explosión de una mina terrestre allá por el norte del Estado, en una brecha de San Fernando.
Los reportes de ataques con granadas, desde drones manipulados a distancia, han ocurrido contra las fuerzas de seguridad, militares y policías estatales, declarado por sus autoridades.
Y si nos regresamos atrás, los dos sexenios anteriores refiriéndonos a gobernadores de Tamaulipas, en el aspecto de seguridad todo fue mucho peor, por ejemplo, en un ataque a población civil, allá en el sexenio del prófugo Cabeza N, el 19 de junio del 2021, se habló de 14 personas ejecutadas, otros dijeron que sumaban 17 o más, nunca se tuvo un reporte oficial confiable, pero todas las fuentes coincidieron en que se trataba de personas inocentes, sin ninguna relación con la delincuencia, aquel día los delincuentes nomás querían matar, asustar, seguir amedrentando a la población al exhibir como inútiles a las corporaciones policiacas y entraron en tres colonias matando al que se encontraban en la vía pública.
Actos como los descritos ocurren en diferentes partes de México, porque los malosos saben que el miedo es una forma de control, que las personas asustadas difícilmente denuncian.
Los hechos descritos duelen y lastiman mucho a la sociedad, porque no hay forma de justificarlos, o sea, hasta cierto punto son entendibles los ajustes de cuentas entre delincuentes, igual los muertos en enfrentamientos ya que son personas que saben a qué se dedican, tienen conciencia del riesgo, a veces de que no van a vivir mucho tiempo y que no van a tener paz porque su actividad no se los permitirá, sin embargo, es diferente cuando ves a un anciano ejecutado, a dos mujeres tendidas, a niños, a otros más que su único pecado fue pasar por el lugar o vivir cerca de donde circulaban sus asesinos que viajan y se paseaban con toda impunidad y exhibiendo armas de todo tipo, efectivamente, esto último justifica las acciones del gobierno gringo.
En concreto, es terrorismo con toda alevosía lo que se ha practicado en México, los grupos delincuenciales pretenden que se respire miedo y muerte, hacernos sentir que cualquiera puede caer.
Y es cierto, en el sexenio federal de Claudia Sheinbaum, en Tamaulipas de Américo Villarreal, las autoridades hacen su labor a favor de los más desprotegidos, para cuidar a su pueblo que no hace otra cosa que tratar de ganarse la vida honradamente, pero las cosas no terminan de componerse porque durante las administraciones del PRI y PAN se dejó crecer la delincuencia sospechosamente, hasta parecía que todos estaban comprados, que nos habían vendido en canal.
Conclusión, no será nada saludable que el gobierno gringo actúe contra las bandas de delincuentes en este país porque será prácticamente una invasión y se podría caer en mayores tentaciones de parte de ellos, sin embargo pudiera ser que todo eso sea de beneficio a la población, es decir, esa simple denominación podría frenar los daños colaterales a la población, y sí, lo que se ve de parte del gobierno gringo es que las cosas parecen ya no tener reverse, únicamente queda la opción de que el gobierno de México puede frenar excesos, esos actos de terror donde ponen en riesgo a todos, de los carteles, obvio, también si los delincuentes miden las cosas y entienden que no sería lo mismo enfrentar a una fuerza de tarea gringa experta en eliminar grupos y decidan regresar a los viejos tiempos, allá cuando tenían códigos de honor o sus actos de venganza se hacían con toda discreción o sobre objetivos precisos, ya de ellos dependerá si actúan en defensa propia o retan al presidente gringo, es decir, la incursión gringa parece inminente a menos que el gobierno federal o los delincuentes no le den razones a Trump para atacar en México, lo pueden lograr ya no dibujándose como los terroristas, si deciden actuar y parar los excesos…