Debido al incremento reciente de los insumos para la preparación de “cenas” reservadas desde semanas o meses atrás, el cierre de operaciones correspondientes al 2023 para la industria gastronómica no ha sido tan atractivo porque su margen de utilidad se ha reducido, además que no se tuvo la demanda de servicio esperada.
Ajustes
De acuerdo a Enrique Delgado, representante de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados, como consecuencia natural de la aprobación del alza a los salarios mínimos para enero, por el orden del 20 por ciento, se ha generado una serie de incrementos a los productos en general, incluso en porcentaje mayor, con lo que se complicó dar cumplimiento a dichos compromisos con el cliente.
Los restaurantes de mayor tradición cuentan con una clientela cautiva, que cada año los favorece con la adquisición de paquetes especiales, como lechón al ataúd, pavo horneado, pierna o lomo de cerdo, más solicitados en esta temporada.
Hay quienes contratan desde octubre o noviembre sabedores que la calidad del servicio atrae muchos consumidores, para garantizar su pedido. Esta vez “se atravesó” una escalada de precios anticipándose al aumento salarial aprobado hace días, que vino a perjudicarlos en la entrega.
Se mantienen
Por otra parte, mantuvieron su clientela, pero no observaron más demanda, a pesar de mantener precios del año pasado, como un pavo con sus guarniciones para 15 o 20 personas por mil 800 a dos mil 500 pesos, pues aunque es más cómodo para la familia anfitriona recibir su paquete listo para servir, hay familias que optaron por lo hecho en casa.
Ya un brisquet con la misma cobertura, se cotizaba en los tres mil 500 en promedio, pero no se tuvo la misma demanda.
En general, lo ocurrido con las promociones de paquete de cenas es solo un reflejo de lo que vino ocurriendo en la mayor parte del año, salvo en las ocasiones especiales que le gusta celebrar a la comunidad, si bien la actividad restaurantera se ha fortalecido, el crecimiento ha sido lento.
No se cumplieron las expectativas de los empresarios del sector, pero hay margen para seguir trabajando. Para 2024, después de los aumentos en los precios de sus insumos, viene el de los salarios mínimos, y temas como la reducción de la jornada laboral, los aumentos en días de aguinaldos, donde se tienen que preparar si desean seguir en el mercado.