Debido a la constante publicación “en redes” de supuestos testimonios de migrantes, donde supuestamente luego de ingresar de manera ilegal a Estados Unidos les han permitido quedarse allá e iniciar un proceso formal de asilo humanitario, muchos de los que siguen varados en Matamoros y otras ciudades de la frontera norte se están enfocando a seguir esa ruta, ya que no se resignan a pasar otro fin de año aquí.
Aun cuando no tienen la garantía de ser considerados realmente para un proceso de asilo, sobre todo porque el mismo gobierno norteamericano ha determinado que la única vía de ingreso formal que se ofrece a los extranjeros para entrar a su territorio, es por medio de la aplicación virtual CBP One, hay quienes le dan credibilidad a esas publicaciones, y se aventuran a cruzar por el río, dijo Gladys Cañas, presidente de la asociación civil Ayudándoles a Triunfar.
Desinforman
Lamentablemente, también algunos abogados del Valle de Texas, les dicen que es posible lograrlo, que deben tomar la decisión, encauzándolos a complicar su petición de cita.
Expresó su preocupación porque se desconoce el origen de tales publicaciones en las redes sociales y cual sea su objetivo, porque no se conocen oficialmente casos donde las autoridades norteamericanas consientan que a quienes sorprendan cruzando a su país de forma irregular y les den la oportunidad de quedarse, sujetos a un proceso de asilo; eso no sucede, afirmó.
Dijo que una de las condiciones para que un extranjero pueda obtener cita para proceso de asilo es que no invadan su territorio de manera informal, incluso, se les advierte que ni siquiera deben acercarse a sus puertos fronterizos, luego de aquellos intentos de entrar abruptamente, mediante el uso de la fuerza.
Explica que aunque los migrantes no tienen ninguna garantía de presionar al gobierno de EU para que los reciba fuera de los procedimientos establecidos, los que siguen en Matamoros se están aventando al río, buscan una forma de cruzar para que los detengan, y lo único seguro que tienen es que van a viciar su trámite.
Preocupa
“Están arriesgándose, poniendo en peligro a sus niños, cruzan familias completas, saben que los van a detener, pero no creen que los vayan a deportar, confían en apresurar así su petición de cita”, afirma. Pero sólo consiguen que los castiguen cinco años o más sin poder tramitar ningún tipo de visa.
Menciona que ni las deportaciones hasta Centroamérica, o a la frontera sur de México, que está realizando Estados Unidos, han desalentado a estas familias, ya que la desesperación porque tienen más de seis meses en Matamoros, viviendo algunas en condiciones muy precarias, los motiva a arriesgarse con un cruce ilegal.
Diversas organizaciones que apoyan el flujo migrante les dan asesoría para que no lo hagan, para que esperen su cita, ellos ya no escuchan, no comprenden la situación legal, tratan a toda costa de lograr pasar el río sin tomar en cuenta los peligros del caudal.