El desvanecimiento repentino de seis trabajadoras a consecuencia del intenso calor en la maquiladora SGC S de R.L. de C.V. provocó un paro de labores ayer tarde, ya que la empresa ha omitido por meses una recomendación de la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene para poner en operación el sistema de clima artificial.
Sin labores
Y tras la intervención del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales, el empresario se comprometió a resolver este jueves el problema del aire acondicionado, al parecer dos equipos de tipo central que están averiados desde el verano anterior por una falla en la subestación eléctrica, y no obstante, obtuvo certificación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social como planta segura.
Asimismo, la parte patronal acordó con el gremio que las aproximadamente 150 trabajadoras podrán quedarse en casa este día con el 60 por ciento del salario, para que los técnicos puedan darle mantenimiento a los sistemas de aire acondicionado, sin que represente un riesgo a su salud.
Además, si no queda listo este día, también van a descansar el viernes, pero entonces les pagarán el 100 por ciento del salario los dos días y aquellos subsecuentes, porque el acuerdo es no regresar a labores hasta que funcione “el aire”.
Esto, debido a que por varias semanas les han prometido que el sábado lo arreglarían, pero ya se pasó la mayor parte de la temporada de calor y nunca lo hicieron.
Mucho calor
Las mismas obreras, que por temor a represalias solicitan anonimato, dieron a conocer que la maquiladora se dedica principalmente a laborar moños decorativos para el hogar, como ahora que están de moda los motivos de fiestas patrias, luego los de Navidad, según la temporada. Otros son para uso como accesorios para la mujer, para sujetarse el pelo, como diademas y otros.
La compañía se ubica en el parque industrial del Golfo, en la avenida Uniones, y tenían meses trabajando con muy altas temperatura en la nave, ya que a pesar de registrar el termómetro hasta 38 Celsius o más durante la canícula, no tenían permitido ni el uso de ventiladores, poniendo en riesgo la integridad del personal.
Aunado a eso, utilizan cautines, sopladoras de aire caliente en sus procesos de producción, que bajo los techos de lámina convertían su área de trabajo literalmente en un horno, lo que motivó que seis empleadas tuvieran problemas de salud, y que las llevaron a enfermería.
Determinadas
Por temor a que más obreras sufrieran un desmayo, baja presión u otros malestares, optaron por suspender labores hasta que se resuelva el problema del climatizador de aire.
Juan Villafuerte, líder sindical, asignó un comité para atender este problema y se logró el acuerdo ya descrito, y se confía que para el viernes regresen a laborar.