Por tema controversial en libros escolares, los padres deben estar atentos

Los padres de familia tendrán la responsabilidad de evaluar los materiales didácticos que recibirán sus hijos en el regreso a clases, de orientarlos sobre algunos temas que podrían generar confusión entre los pequeños, pero también de hacer un llamado a los diversos sectores de la sociedad para que se analicen los contenidos que generan controversia, consideró el padre Francisco Gallardo.
Por la polémica que se ha generado con el asunto de la “inclusión” y la “diversidad de género”, que se manejan tentativamente de manera muy abierta y en los libros, de acuerdo a la poca información que ha trascendido, la Iglesia ha solicitado que se cumpla una disposición judicial, para que no se repartan los libros.

En espera
Sin embargo, como no se han entregado a los niños, no se sabe en realidad qué tan cuestionables puedan ser esos temas, si son aptos o no para los alumnos de primaria y secundaria, así que tocará a los padres constituirse como el primer filtro en la evaluación.
El sacerdote considera que es muy importante contar con el libro para dimensionar de forma más correcta el trastorno que podría generar en el desarrollo de los niños, si es necesario que la sociedad tome algunas medidas para que no se manejen los temas de forma tan abierta.
Ante las nuevas tendencias, la iglesia asume una postura clara: todas las personas nacidas, bautizadas y formadas en la doctrina católica, pueden participar en sus ceremonias, todos son bienvenidos a pesar de sus preferencias, es algo que se respeta, pero eso no significa que se avale que se estén inculcando esas ideas entre la niñez.

Variedad
Cita que en la organización religiosa, como en una familia, hay miembros con diversa ideología o tendencia, pero una madre no va a rechazar a sus hijos por una situación así, la iglesia tampoco lo hace, no puede marginar a nadie.
Por ahora la esperanza es que los padres estén muy atentos a la entrega de los libros para conocer cual es su situación, si es factible dejarlo en manos de sus hijos o solicitar que se tomen acciones en sentido por parte de especialistas en la materia.