Durante una semana previa al regreso a clases, los maestros realizarán un análisis sobre el libro de texto que se habrá de distribuir entre casi 90 mil alumnos del nivel básico, para decidir qué hacer de frente a la gran controversia que ya se genera por causa de su contenido.
Revisión
El profesor Noé Garza, quien fuera coordinador del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Matamoros en el periodo anterior, informa que muchos docentes no han tenido aún la oportunidad de revisarlos, por lo tanto algunos desconocen sobre la situación real que ha generado tanto debate, desde el ámbito político, social y ahora incluso, del clero.
Pero conforme al calendario oficial de actividades que tienen para el siguiente ciclo escolar, van a sesionar como Consejo Técnico Escolar para leerlos, analizar sus temas y tomar un posicionamiento al respecto.
No gustaron
Una de las principales inconformidades de los padres y la iglesia es que el gobierno trata de adoctrinar a los niños sobre un derecho que se supone hoy les asiste, para decidir por una identidad en el aspecto sexual, diferente a la que biológicamente les corresponde, si así lo desean, aun cuando los padres no estén de acuerdo.
Del mismo modo, por contenido explícito sobre la intimidad del individuo, así como otros temas que pueden no ser apropiados para ellos.
El profesor Noé Garza estima que para el maestro esto no sería un problema, porque si la autoridad o la sociedad cuestiona los libros, pueden apoyarse en otros materiales didácticos, que éstos no son indispensables o insustituibles, ya que finalmente el profesor tiene amplia capacidad para cumplir de alguna forma con su programa académico.