Piden garantizar libre tránsito en los puentes

El comercio organizado del Centro Histórico de la ciudad, que atrae al mayor porcentaje de turismo norteamericano y canadiense, considera que las autoridades de seguridad deben otorgar más garantías a los visitantes, con respecto a la libre circulación en los puentes.
De acuerdo a Miguel Ángel Caballero, empresario del centro de la ciudad, informa que a consecuencia de los constantes cierres de los cruces internacionales Matamoros-Brownsville, muchos visitantes han reconsiderado sus viajes a México, como ellos dicen a la frontera norte del país.

Afectación
Se estima que en los últimos meses ha decaído un 20 por ciento o más el arribo de turistas de Texas, que además de otros negocios o servicios que requieren aquí, no se van sin acudir a comprar artesanías típicas en el mercado Juárez, ropa o joyería en las tiendas del centro.
Para el comercio establecido en zona centro, es vital que las autoridades encargadas de la seguridad en los puentes internacionales, den más garantías a los visitantes, de que no habrá nuevos incidentes que provoquen el cierre.
Dicha situación, señala, está asociada a las incursiones abruptas de algunos migrantes sobre los puertos fronterizos, con la intención de burlar la vigilancia y cruzar ilegalmente.

Soluciones
Los bloqueos constantes en los puentes han provocado que muchos ciudadanos y residentes legales de Estados Unidos reconsideren su intención de venir de compras, al servicio médico o visitar familiares, porque temen quedar varados de este lado de la frontera.
Durante los últimos días estos incidentes han disminuido, pero el sector comercio considera que eso no es suficiente porque los visitantes no se sienten con la seguridad del libre tránsito, ya sean cuando vienen a la frontera o intentan regresar.
De alguna forma u otra, el fenómeno migrante está generando repercusiones en el modo de vida de los residentes fronterizos en ambos lados del río Bravo, ya que no sólo se ve afectado este tipo de turismo, sino también de los jóvenes que van a estudiar allá, de los norteamericanos que prefieren vivir de este lado de la frontera y pasan cada mañana a trabajar, ya que se enfrentan a la misma situación.