En su intención por llegar a los Estados Unidos, en busca de mejores condiciones de vida, los migrantes siguen llegando a Matamoros y en el trayecto nada los detiene, incluso el hecho de la pérdida de alguno de sus seres queridos.
Tristeza
El domingo 24 de abril de 2023, los padres jesuitas miembros de la Iglesia San Felipe de Jesús de la ciudad de Brownsville, Texas, como cada domingo a las 10 de la mañana, convocaron a los migrantes a la misa, en el bordo del río Bravo, pero esta ocasión para vivir un momento emotivo, pedir por el eterno descanso de una menor de edad que falleció en el trayecto a esta frontera.
La licenciada Gladys Cañas, representante de la asociación Ayudándoles a Triunfar, habló de los riesgos a los que se enfrentan los migrantes, no sólo para llegar a la frontera con Estados Unidos, también en su intento por ingresar, atreviéndose incluso a arriesgar sus vidas o la de algún familiar, grande o pequeño, cruzando el río Bravo sobre colchones inflables o apoyados en recipientes vacíos, utilizándolos de salvavidas.
Previo al inicio de la misa, el padre Fabio hizo referencia a la pequeña cuyas cenizas se encontraban en un cofrecito blanco “Esta niña que es un ángel que está aquí con nosotros y que siempre les acompañará”.
Reflexión
Es importante señalar que los padres jesuitas participan de la misa a los migrantes, los días miércoles y domingos a las 10 de la mañana, en el anhelo de hacerles sentir el amor y la compasión de Dios.
De acuerdo a lo informado por la licenciada Gladys Cañas, la menor falleció antes de ingresar a México y su cuerpo fue cremado y las cenizas han acompañado a su madre en su trayecto hasta esta ciudad.
“Ellas salieron de Ecuador y al fallecer procedieron a la cremación y las cenizas han acompañado al grupo de migrantes, el domingo se hizo una misa por el eterno descanso de la menor”, señaló.