Por una mala orientación que reciben, algunos migrantes se están arriesgando a cruzar por el río Bravo a Texas a pesar de las condiciones del río, que trae en su cauce escurrimientos de las recientes lluvias, ya que algunos se han desesperado porque no pueden avanzar con la plataforma digital que les ofrece el gobierno de Estados Unidos para tramitar un ingreso legal.
Se aventuran
Este fin de semana trascendió en redes sociales que grupos familiares de migrantes cruzaban “al otro lado” con inflables, a riesgo de ser arrastrados por la corriente y ahogarse, pues “alguien” les dijo que si los detiene migración ya no los puede deportar a México, cosa que no es cierto, afirmó Gladys Cañas.
La presidenta de la Organización Civil Ayudándolos a Triunfar estuvo tratando de aconsejar a los extranjeros que no se arriesguen a pasar el río de esa forma, porque además del peligro, lo cierto es que sí los regresan.
Ilusión
“Lo que pasa es que como no ven que en dos o tres días regresen a los que ya pasaron y fueron detenidos, creen que ya se quedaron allá, pero la verdad es que los regresan por otras ciudades de la frontera, como Tijuana”, explica.
Cita que los deportados son devueltos a México sin dinero, sin teléfono, a veces hasta sin zapatos, y a muchos les han recogido sus documentos, para dificultarles un nuevo intento por “arreglar” de la forma correcta.
Como andan sin recursos, pueden tardar hasta dos o tres meses en regresar a Matamoros, si es que dejaron a parte de su familia aquí, comenta.
La activista por los derechos de los migrantes dijo que no puede hacer mucho con desalentar a las personas a cruzarse entre el agua, ya que hay abogados de Texas que vienen y les dicen que si los atrapan las autoridades, tendrán que darles oportunidad de seguir su trámite allá, pero eso no es real.
Dijo que algunos se han desesperado porque la aplicación virtual que les permite promover el asilo humanitario no ha estado disponible del todo, se les ha dificultado mucho utilizarla, entonces prefieren arriesgarse por el río.