Al mejorar las condiciones sanitarias y reactivarse toda actividad en la ciudad, se espera que este año la celebración guadalupana supere toda expectativa, ya que la familia mexicana se distingue por el fervor cristiano, tras poco más de dos años de suspenderse las ceremonias.
Agendan
Para dar una idea de la importancia de esta celebración para la población matamorense, en este momento se han registrado ya 250 peregrinaciones, que son contingentes de personas que salen de una colonia, un centro de trabajo, organización sindical o deportiva, que se organizan para acudir a la parroquia de la calle Solernau y Cuatro, para honrar la Virgen de Guadalupe.
Dicha actividad inicia el 27 de noviembre, por lo cual el padre Francisco Gallardo considera que al menos se podrían registrar otras 100, además de las familias que llegan para venerarle.
Protección
La idea de anotar los grupos que arriban al templo tiene como propósito programar su recepción, llevar un orden, y principalmente porque debe haber personas encargadas de verificar que se cumplan con las normas de prevención sanitaria, como el uso del cubrebocas, que en estos festejos sigue siendo obligatorio.
El padre Gallardo dijo que los protocolos se siguen aplicando porque se sabe que aún se viven situaciones de cuidado, que hay que procurar el bienestar de los visitantes, prevenir cualquier situación, y qué mejor que continuar con las recomendaciones de las autoridades de salud.
Seguridad
Para evitar afectar a terceros con el paso de los contingentes, se ha solicitado el apoyo de las autoridades de vialidad para “abanderar” el recorrido y prevenir cualquier incidente.
Cada año, los grupos que acuden a la celebración, acostumbran llevar flores, serenata, y algunos donativos, de ahí que, ante la gran necesidad de ayudar a personas que andan en tránsito por la ciudad, como los migrantes, se está recomendando de preferencia llegar alimentos.
Todos los alimentos que se entregan en la iglesia, se hacen llegar tanto a familias muy necesitadas de la ciudad, como a los migrantes y mexicanos que viven en desamparo, en las calles.