Las autoridades dispusieron una mayor apertura a los visitantes en los panteones municipales y en aquellos de carácter privado, para que las familias puedan honrar a sus difuntos de acuerdo a sus costumbres, con motivo del Día de Muertos, pero se continuará con los protocolos sanitarios.
Objetivo
Se busca prevenir cualquier posible contagio de Covid-19, influenza y otras enfermedades de las vías respiratorias mediante el uso del cubrebocas, en lo que se tuvo buen éxito durante el primer semestre.
Por acuerdo del alcalde Mario López con las autoridades del sector salud del Estado, se dispuso ampliar hasta las 19:00 horas el cierre del panteón Antiguo, el de Los Tomates y la Santa Cruz, que son del municipio, así como en los de carácter privado.
Higiene
En la entrada se contará con dispensarios de gel antibacterial y se estará solicitando a los visitantes el uso de la mascarilla por su seguridad sanitaria, informa Gonzalo Galván, director de Espacios Públicos.
Tampoco estará permitido quedarse de noche a velar la tumba de sus familiares, como parte de las tradiciones ancestrales.
Se contará con apoyo de personal de seguridad para apoyar con el control de la asistencia y mantener la sana convivencia.
El cambio de los horarios y las normas de operatividad de los camposantos se aplica entre el 29 de octubre y el 5 de noviembre, para salvaguardar la seguridad en materia de salud de los ciudadanos
La celebración a los difuntos es una de las costumbres más arraigadas entre la familia mexicana, por lo cual las autoridades dispusieron facilitar el acceso a la última morada de sus familiares, ya sea para arreglar las tumbas, limpiar los andadores y hacerles ofrendas.
Ambiente
Para esta semana se permitirá también la instalación de comercios semifijos en los alrededores de los panteones, para ofrecer flores, alimentos artesanales u otros artículos propios de la celebración, como las veladoras, incienso y otros elementos que se utilizan para el festejo a los que se han ido.
El panteón Antiguo es considerado como turístico para la población en general, ya que de los difuntos que allí descansan pareciera no haber ya familiares que acudan a rendirles honores cada año.