En mes y medio más o menos se espera un frío más agresivo y con lloviznas que ponen en riesgo a la gente. Los migrantes que no tienen un lugar donde protegerse son los más vulnerables en tales circunstancias, no hay albergues donde tenerlos ni se están adaptando espacios para ellos de ningún tipo.
Gladys Cañas, presidenta de la asociación civil Ayudándoles a Triunfar, acepta que se avecina una temporada de alto riesgo para ellos porque no tienen a dónde irse o están en condición de calle.
Lo peor es que traen menores de edad que son los más afectados siempre, ya muchos van a cumplir dos años aquí sin que el gobierno les dé una solución favorable como esperan, asegura.
Desprotegidos
Así que están desprotegidos sin que haya un programa para ellos, muchos no pueden pagar ni siquiera un cuarto pequeño en renta para pasar las noches. Viven en las calles o locales abandonados donde se refugian por mientras sale una oportunidad.
No todos son extranjeros y cientos son mexicanos cuyo objetivo es encontrar trabajo aquí en la frontera, salieron huyendo de sus lugares de origen por la inseguridad que azota cada rincón del país.
“Tienen las dos maneras de ver el asunto, o se quedan aquí a trabajar o esperan la oportunidad de asilo para Estados Unidos si es que llega”, reconoce.
Clima extremo
En esta región el clima es extremo donde no todos están acostumbrados y les afecta más, en unas horas pueden cambiar las cosas. Por ejemplo en noviembre puede estar a 30 grados durante el día y en la tarde noche bajar a 10, esos cambios son difíciles para la mayoría que no ha vivido aquí antes.
Además de que los fríos por lo regular llegan con lloviznas que hacen más intenso el panorama, así que hacen falta albergues donde darles atención al menos por esos meses de mayor situación de peligro, expresa.