Crecen deudas de la población con bancos

En este año han crecido las deudas de la gente con los bancos por el uso de tarjetas de crédito, préstamos de nómina o con algunas otras instituciones como el Infonavit. Al final muchos no pueden pagar o se quedan sin trabajo complicando más su vida.
Eduardo Aguilar, encargado del módulo de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, explica que miles de personas no tienen más opciones que sacar mano de los créditos o las tarjetas para solventar necesidades diarias. Ya no sólo gastos fuertes, sino “comprar mandado, pagar la luz o el internet porque se han quedado sin trabajo y no hay ingresos”, dice.
Lo peor es que no pagan a tiempo las mensualidades y se atrasan de tal manera que es un asunto de nunca acabar.

Mal uso
Por otra parte hay quienes no saben usar de manera responsable las tarjetas del banco o los créditos, piden por ejemplo para comprar un televisor o hasta irse de vacaciones cuando no tienen esa posibilidad. “Toman dinero que no tienen para comprar cosas que no son de primera necesidad o que puedes vivir sin ellas, cuando haya oportunidad ya se podrán comprar”, señala.
Es una situación de cada quien pero es preciso que se hagan más responsables al usar este tipo de dinero que no tienen a la mano, las deudas con el banco nunca van a ser buenas por la gran cantidad de intereses que cobran.
Diario llegan alrededor de cinco quejas a este módulo donde las personas aseguran que no hicieron tal compra, se hace una investigación y a final terminan aceptando el problema y deben pagar.

Fraudes
Algo con lo que se debe lidiar siempre es con los fraudes en este sector como el robo de identidad, robo de tarjetas o retiros de dinero en cajeros automáticos no reconocidos. “Siempre al usar un sistema bancario vamos a ser vulnerables, debemos de tener mucho cuidado para no sufrir las consecuencias de esto. El primer filtro es uno mismo al estar alerta con nuestras cosas porque de lo contrario nadie más nos va a cuidar ni nuestro dinero”, menciona.
De preferencia sólo tener una tarjeta de crédito y usarla para emergencias reales, no para “comprar y cumplir un capricho”, indica.
Es muy difícil resistir la tentación de comprar pero al final es lo mejor porque se van a ahorrar muchos problemas.

Despidos
En estos momentos algo que enfrentan miles de personas es que de un día para otro se quedan sin trabajo, dejándolos a la deriva con las deudas y muchos compromisos sin resolver. Las deudas van creciendo y no pueden con ellas a tal grado que los bancos llegan a enviarlos al buró de crédito donde manchan su historial por años. En el peor de los casos ya no salen limpios y no pueden conseguir más préstamos por esos medios, finaliza diciendo.