A leer las “letras chiquitas” y de preferencia no contratar seguros por medios no presenciales exhortó, el titular de Condusef, Eduardo Aguilar Mejía, ya que se han presentado constantes quejas por incumplimiento.
Muy atentos
Explica que es una situación muy preocupante porque los ciudadanos aceptan ese tipo de servicios por llamada telefónica, a veces por correo electrónico, incluso en las oficinas bancarias o de las propias aseguradoras, pero no ponen total atención a los conceptos que realmente les ofrecen.
Consecuentemente, cuando un cliente requiere la cobertura del seguro por accidente, daños u otros, se le hace ver que no todo lo que se le dijo de palabra al momento de contratar un seguro, viene implícito en los documentos, incluso, hay casos donde sí se incluyeron pero en letras más pequeñas se condiciona tal beneficio a determinadas situaciones que el cliente o las circunstancias del momento, no lo acreditan.
Evadirse
Los vencedores le endulzan el oído al consumidor, le prometen muchas cosas, pero ya cuando éste necesita hacer válida la cobertura, se le aclara que no procede por una y mil razones, que tampoco le explicaron.
Pero tal situación no es privativa de la venta de seguros, se da en otro tipo de ventas, una de las más clásicas por parte de las telefónicas, es que para ganarse clientes bajo el concepto de traslado del número a otra concesionaria, le ofrecen al ciudadano un paquete de 100 pesos por 30 días de servicio, seis megas para navegar y redes sociales ilimitadas.
Cuando el cliente acude ya con línea activa, se le indica en la oficina de servicio al cliente que tales promociones ya no son válidas, que las redes sociales ya consumen datos, es decir, que fueron engañados para conseguir su cambio de telefónica, y ya sin línea no les queda más que aceptar.
En estos casos, Condusef media entre ambas partes para llegar a un acuerdo, pues se sabe de antemano que las aseguradoras no son del todo honestas con sus clientes.
Agencias