Poco más de 200 escuelas del nivel básico de Matamoros enfrentan serio reto para reactivar las clases presenciales, como lo ha solicitado la Secretaría de Educación en Tamaulipas, porque no cuentan con instalaciones óptimas, ni recursos para rehabilitar todo en corto plazo.
Remozamiento
Se trata de edificios que tras dos años en desuso, presentan muy avanzado deterioro en aspectos diversos, informa la coordinadora del Centro Regional de Desarrollo Educativo, María Elena Flores.
Se trata de asuntos como filtraciones de agua, vidrios rotos, fallas en el sistema eléctrico, sanitarios en mal estado, falta de lavamanos, problemas en la techumbre deportiva, por citar algunos casos.
Esto, sin contar los casos de planteles donde hubo vandalismo, donde quitaron rejas, tumbaron puertas, se robaron todo los equipos electrónicos, bomba de agua, aire acondicionado, como ya se ha observado en otros años.
A criterio
Por otra parte, los directores se encuentran en la disyuntiva de pedir o no la cooperación de los padres de familia, ya que la propia Secretaría de Educación lo prohíbe, pero al mismo tiempo, les limita el presupuesto oficial básicamente en papelería, gasto de oficina y tal vez algún mantenimiento menor.
De su lado, algunos padres de familia asumen que, al no estar permitidas las cooperaciones o cuotas escolares, no tienen por qué contribuir con la escuela, pero en cambio consideran que sus hijos sí pueden ejercer su derecho a la educación.
En este contexto, la coordinadora del Crede ha manifestado que todo se puede hacer con el debido criterio, que los padres de familia pueden colaborar para tener el plantel en condiciones de operación, siempre y cuando su contribución, ya sea económica, laboral o con materiales, no sea condicionada a la entrega de calificaciones, certificados o algún trámite, como llegó a ocurrir en el pasado.