Es cierto que a todos los deportados se les hacen pruebas de reacción al coronavirus antes de enviarlos a México, sin embargo los riesgos son extremos al llegar aquí. Pudiera ser que al momento allá no den positivos o se haga con varios días de anticipación, por eso al entrar a nuestro país se tienen que revisar de nuevo, explica Juan Antonio Sierra.
El responsable de atención al migrante en la central camionera acepta que los riesgos en estos momentos son mayores porque no sólo aquí aumentaron los contagios sino en todo el mundo. Además de las variantes que se han desatado en los últimos meses, también aumentan las posibilidades de otra oleada.
“Estamos por recibir la primera cantidad de personas este jueves y creemos que las cifras serán igual entre 150 promedio que lleguen por avión”, dice.
Detecciones
Por su parte hace un llamado al gobierno mexicano aquí en la frontera para que aumente la seguridad en este sentido, es decir que hagan pruebas y revisen bien a cada persona para que en caso de encontrar a un enfermo, éste sea aislado de inmediato para evitar más contagios.
“El problema no es que lleguen, eso va a seguir ocurriendo porque son acuerdos que hay entre los gobiernos. Aquí la cuestión es cómo nos vamos a proteger nosotros y a toda esa gente que está en los albergues, evitar que un deportado venga contagiado”, señala.
En el aeropuerto y los puentes internacionales es donde se tienen que aplicar medidas más estrictas aquí en Matamoros.
Consecuencia
Es cierto que todos los pacientes que han aparecido en Matamoros son locales, gente que desde diciembre contrajo el virus y ahora están padeciendo las consecuencias. Sin embargo es oportuno que las autoridades incrementen la seguridad sanitaria en las entradas, sabiendo que por esos puertos de ingreso el virus acecha.
“Están abiertos los puentes y mucha gente va y viene o fueron al interior de Estados Unidos por muchos días, van regresando y nadie los revisa”, según.
Así que para mantener un control se tiene que buscar de todas formas la manera de reducir el peligro en distintos puntos de entrada.
Proceso
Los deportados no tardan en Matamoros a lo mucho tres días, unos salen ese mismo día en la tarde o noche cuando llegan, otros esperan el camión que facilita el Instituto Nacional de Migración para regresar a su lugar de origen y algunos esperan en los albergues mientras deciden qué hacer.
Ese es el proceso que se sigue pero no puede dejarse de lado ahorita la cifra de contagios que va en aumento. Se tienen que tomar las medidas que sean necesarios y revisar a cuanta persona ingrese a Matamoros, asegura.