Los deportes electrónicos o eSports cada vez tienen mayor presencia en nuestras vidas. Si bien aún no son tan populares como los deportes más consolidados, su avance en los últimos años ha sido notorio. Por ello surge la inevitable pregunta: ¿podrían incluirse en los Juegos Olímpicos?
No esperes ver juegos de casino en las olimpiadas. ¿Pero los deportes electrónicos? Eso podría ocurrir algún día. Sin lugar a dudas, ver eSports en unas olimpiadas es una posibilidad real.
Si te interesa entender cómo una actividad pasa a ser deporte, y como un deporte se convierte en una disciplina olímpica, has llegado al lugar indicado.
Para saber si es posible que los deportes electrónicos ocupen una plaza en los Juegos Olímpicos en el futuro es necesario repasar conceptos y definiciones. No toda actividad es una actividad deportiva puesto que no todos los juegos y competencias pueden considerarse deportes.
Por ejemplo, juegos como el parchís no se postulan para ser considerados deportes, pues son clasificados como juegos de mesa o de azar. Sin embargo, el Comité Olímpico Internacional (COI) reconoce al ajedrez como deporte por su alta complejidad, exigencia mental y por toda la estructura organizativa que lo acompaña.
Dicho esto, ¿cuáles son los criterios vigentes para determinar una actividad sea deportiva?
Con base a la definición de deporte del Concejo Europeo, para que una actividad sea considerada deporte esta debe ayudar a “(…) expresar o mejorar la condición física y el bienestar mental, fomentar las relaciones sociales u obtener resultados competitivos a todo nivel”.
Además, el componente organizativo también es importante para que una disciplina sea reconocida como “actividad deportiva”.
Así como no todo juego o actividad está constituida como deporte, no todos los deportes cuentan con las condiciones mínimas para figurar en las Olimpiadas. Dichas condiciones o requisitos son los siguientes:
Este año se celebró el primer certamen de eSports avalado por el COI. Si bien dicha competencia no formó parte de Tokyo 2020, representó un gran hito en la trayectoria de los eSports, dado que durante su realización algunos de estos juegos fueron reconocidos como “actividades deportivas”.
El certamen fue llamado Olympic Virtual Series (OVS) y consistió en el primer acercamiento de los deportes electrónicos al escenario olímpico. No obstante, los eSports que figuraron fueron solo aquellos que contaban con una contraparte física tales como:
Si bien se trata de un acercamiento a tientas, es un comienzo. Una actitud más determinada respecto a los eSports es la que veremos en los Juegos Asiáticos del 2022, próximos a celebrarse en Hangzhou, China. En la edición anterior, celebrada en Indonesia, los eSports formaron parte de las competencias, pero sin premiaciones. En la edición que está por celebrarse no solo participarán de nuevo los eSports sino que esta vez sí contarán con una premiación oficial.
Recientemente algunos deportes electrónicos han sido reconocidos como “actividades deportivas” y a la par, varios expertos y organismos han reconocido el cambio en los intereses de las audiencias respecto a los deportes convencionales.
Esta confluencia de hechos puede hacer pensar que todo va bien encaminado. No obstante, los obstáculos para los eSports que quedan por sortear son difíciles y numerosos. Mercedes Leguina, especialista en legislación de los eSports por la Universidad Europea, señala que Europa está mucho más rezagada que Asia en cuanto a estructuras jurídicas y rectoras de estos deportes emergentes.
Por otra parte, aunque ya hay un reconocimiento parcial como actividad deportiva, los principios del olimpismo no coinciden con el contenido de los más famosos deportes electrónicos, como League of Legends, World of Warcrat o Fornite. Esto se debe a que incluyen muestras de violencia que no coinciden con los valores y objetivos pedagógicos presentes en la Carta Olímpica.