Por segundo año consecutivo, las fiestas del Mes de la Patria no serán de mucha alegría para los comerciantes en pequeño, que son los principales proveedores de los elementos que se requiera para celebrar el Grito de Independencia, ya que algunos todavía tienen en bodega la mercancía del año pasado.
Surten
Y es que sus proveedores cada temporada anticipan el envío de los materiales, souvenires, sombreros, banderas, matracas y todo aquello que el pueblo mexicano acostumbra utilizar para su principal festejo anual, que le da identidad nacional, y no previeron en 2020 que no habría vendimia.
Ahora no se esperaban que el decreto de salud prohibiera la celebración de los festejos del 15 y 16, nuevamente por motivo del coronavirus, explica David Ramírez, uno de los vendedores que en el Centro Histórico trata de “acomodar” sus recuerditos, sombreros, banderas y otros objetos representativos de la cultura mexicana, en miniatura, en presentación de colguije, otros para colocar sobre el vidrio del auto, y más.
A vender
El reto es sacar toda la mercancía que tienen, debidamente conservada, desde 2020, así como otra que recién surtieron, ya que saben que si no consumen a sus proveedores, posteriormente tendrán dificultad para que les atiendan sus pedidos en cada temporada.
Afirma que aunque el fervor patrio “se lleva en la sangre”, las condiciones sanitarias son peligrosas, así que tienen que lograr vender todo lo que consiguieron, porque ya saben que no habrá ceremonia del Grito de Dolores, ni el desfile cívico-militar, donde por lo regular agitaban todas sus existencias, ya si no había más, remataban mercancía que se les pudiera quedar, pero este año no habrá esa opción.