Tolera la SET cuotas escolares por falta de presupuesto oficial

En medio de la fuerte polémica que se generó por parte de la población por las implicaciones de firmar una carta de corresponsabilidad para el regreso de los niños a clases presenciales, la Secretaría de Educación en Tamaulipas canceló tal requisito, pero está tolerando que se apliquen cuotas de inscripción o cooperaciones forzadas.

Rechazo
La medida se tomó luego de que muchos padres de familia se negaron a firmar la carta en cuestión, pues aunque sólo especificaba si estaban conformes con que los hijos fueran a clases presenciales o mixtas (días en casa, días en aula) o si los tendrían sólo en casa, se apreciaba como un medio de la SET para evadir cualquier responsabilidad sobre la salud de los alumnos.
La maestra Gloria Molina, de primera enseñanza, explica que el documento no exime de ningún compromiso a la secretaría con la comunidad escolar, por el contrario, se está apoyando más a las instituciones, pero ciertamente no fluyen del todo los recursos para mantenimiento.
Ahora los padres ya no tienen que firmar la carta, pero en cambio se les está pidiendo que acudan a limpiar, pintar, desinfectar, ya que la secretaría no ha canalizado fondos para ese propósito, así que ellos tienen que aportar lo que se requiere, ya sea en dinero o en especie.

Por oficio
Pero en escuelas como la primaria Agapito González de la colonia Fidel Velázquez se están pidiendo mil pesos de aportación para mantenimiento, donde se utilizan los logotipos oficiales del gobierno de Tamaulipas para darle un “tinte” más oficial.
Obviamente como firmante de la petición aparece la sociedad de padres de familia, pero nunca hubo una asamblea como para tomar ese acuerdo.
Así, las cuotas para el regreso a clases varían desde los 600 a los dos mil 500 pesos por padre de familia, donde las autoridades escolares se deslindan de esos supuestos acuerdos de los padres.
La cobranza se está aplicando al margen de si la familia lleve o no a clases presenciales a sus hijos, pues hay que considerar que es un derecho de cada padre llevarlo o no a las aulas, o permitir que sigan estudiando desde casa.
Para las clases presenciales se han tomado algunos acuerdos, como acudir a tres días a clase, participando no más de 20 alumnos por grupo, sólo habrá clase tres horas y no habrá recreo ni operarán las cooperativas.
Si dos niños de un salón enferman de Covid en un salón, se suspende el grupo por 14 días, si dos maestros enferman, se suspende la escuela.
Otras medidas que se imponen a los padres, es que tienen que costear y colaborar con la desinfección de los salones antes de que lleguen los niños.