De Chiapas llegan hasta con bebés a la frontera

Si bien es cierto se logró frenar la migración de extranjeros hacia México y posterior a la frontera, ahora son los mismos mexicanos que están viniendo. Lo más triste es que son familias con bebés que se aventuran con el afán de conseguir el sueño americano.

Gladys Cañas, presidenta de la asociación Ayúdales a Triunfar, reconoce en las últimas dos semanas han tenido que apoyar a una 15 familias con estas características. “Traen a sus bebés que requieren de pañales, leche y otros artículos indispensables que en un albergue no se les proporcionan. El poco dinero que traen pronto se les acaba y empiezan a sufrir”, explica.

Personal de esta asociación ha hecho una gran labor para conseguir estas ayudas para ellos porque sus niños no pueden esperar a comer o pasar necesidades.

Son mexicanos que también vienen huyendo de la pobreza en ese Estado en la frontera su del país, no obstante deben medir los riesgos que eso implica. Los adultos como quiera o en el caso de los adolescentes ya pueden soportar más las carencias, “pero las criaturas no saben y sólo exigen su alimento o se enferman y uno como madre de familia tiene que ver eso no podemos movernos del lugar donde estamos de un día para otro sin planear nada”, señala.

El asunto es que esas familias van a seguir llegando porque no hay quién les impida el paso a la frontera dado que son libres de recorrer el país. Creen que el gobierno del Estados Unidos les dará oportunidad tal como se la dio a los extranjeros.

En los refugios claro que no están preparados para recibir personas son bebés de algunos meses de nacidos, que sus necesidades son muy particulares y el sólo hecho de sacarlos de casa los expone a enfermedades y riesgos potenciales.
“Si hacemos todo lo posible por ayudarlos porque nos duele su situación pero les recomendamos que no se vengan a la frontera, acá no hay dónde vivir ni les van a dar paso como fue con los extranjeros. Ellos entraron en un acuerdo del gobierno, pero ya tenían casi dos años esperando aquí”, manifiesta la entrevistada.

La ventaja de estas familias mexicanas es que si quieren se pueden quedar a trabajar en alguna maquiladora en Matamoros. La industria requiere de mano de obra muy seguido y ellos podrán calificar para un lugar si quieren, considerando que los salarios en la frontera son más altos que el resto del país.

Es una de las esperanzas que tienen porque el gobierno del vecino país ya no quiere más personas en su territorio y van hacer lo que sea para no permitir el paso a nadie en esas condiciones.

Si no cede a los turistas que tienen una visa, menos para los que buscan quedarse a trabajar y vivir allá, acepta.

Emmanuel Aguilar