Narcos independientes: la nueva plaga que trafica muerte a EEUU

Las huellas de un narco “fantasma” aparecieron en Sinaloa. Este miércoles, el Departamento de Tesoro de EEUU, designó en su “lista negra” al narcotraficante mexicano Jesús González Peñuelas, como miembro de alto nivel del grupo criminal con el mismo nombre.

A González Peñuelas se le puede ver con frecuencia en la frontera norte del país, donde ha llamado la atención de las autoridades por sus actividades relacionadas con tráfico de opioides.

El Tesoro ha atado la identidad del Chuy González a la del Narco de Narcos, Rafael Caro Quintero; sin embargo, la célula criminal que dirige ha sido etiquetada como independiente.

Éstos grupos delictivos, según el periodista Jesús Esquivel, son parte de la nueva modalidad del crimen organizado en México. Se trata de bandas criminales que cruzan las drogas a la frontera norte del país y se las entregan a estadounidenses.

La célula criminal González Peñuelas, que tiene a la cabeza al Chuy González fue señalada por el gobierno estadounidense como una agrupación peligrosa y destacada en la venta de drogas sintéticas.

Opera principalmente en Sonora, Sinaloa (México) y en varios puertos de entrada en Estados Unidos, como California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada.

Además de este capo originario de Sinaloa, el Departamento de Tesoro incluyó a otros mexicanos asociados con el grupo criminal de González Peñuelas, entre ellos su hermano, Ignacio González, quien fue identificado como lugarteniente principal de la célula criminal y supervisor del envío de narcóticos; Wilfrido González Peñuelas, encargado de operar las tiendas de ventas de droga en Sinaloa; Efraín Mendívil Figueroa, acusado de tráfico de heroína, metanfetamina y fentanilo; Adelmo Núñez Molina, fuente de suministro de goma de opio y Raúl y Juana Payán Meraz, responsables de supervisar la producción de amapola.

La designación de González Peñuelas es una de las primeras que el Departamento de Tesoro hace en contra de grupos independientes de los grandes cárteles. De acuerdo con Esquivel, probablemente el gobierno estadounidense siga acumulando acusaciones contra este tipo de células criminales.

Agencias