Derivado de que la vacuna contra el coronavirus no es obligatoria para nadie, a los maestros que no se la hayan aplicado se les tiene que permitir trabajar si regresan a las aulas. Es cierto que el gobierno ha dispuesto de los medios para protegerlos pero es una decisión personal.
Gabriela Trujillo, vocera del Instituto Tecnológico de Matamoros, señala que hasta ahora no se tiene una cifra de cuántos maestros no se la aplicaron pero ya una vez que regresen, se darán cuenta. Además tampoco se les ha dado instrucciones al respecto de si habrá sanciones o los criterios precisos para el retorno a las aulas.
Por lo tanto las cosas siguen como hasta ahora trabajando en línea y haciendo las labores que se tienen marcadas en el calendario, ya si les permiten retornar a las aulas “otra historia se empezará”, dice.
Entorno
Es un verdadero contraste de estos momentos, mientras unos se quieren adelantar a aplicarse la vacuna, otros más no se la ponen por miedo a las reacciones. Son muchas opiniones y ya ha causado controversia esta campaña de vacunación.
También el estrés colectivo ha influido mucho en la gente para que se ponga en esa condición de indecisión. Sin embargo se tiene que respetar la consciencia de cada quien y los mismos derechos en este sentido porque de eso se trata, de ser tolerantes como sociedad con los demás, manifiesta.
Agosto
Según las estimaciones del gobierno federal será para agosto cuando está previsto el regreso a clases ya en el siguiente ciclo. Pero aún faltan muchas cosas por definir y se espera que en estos tres meses pendientes se puedan afinar los detalles para un retorno seguro a las aulas aunque sería de manera parcial no con todos los alumnos.
Se trata de guardar la distancia también no sólo de regresar para aprender y socializar con los compañeros, dice.