Al no tener donde vivir ni un lugar fijo dónde permanecer los migrantes que se quedan aquí corren mucho peligro. Con igual de vulnerables como cuando vienen en su travesía desde que salen de sus países de origen, explica Gladys Cañas.
La presidente de la asociación civil Ayúdales a Triunfar, explica que no es fácil para ellos aceptar su realidad de que Estados Unidos les negó su ingreso de manera legal por alguna razón. “No sabemos las causas pero algunos no fueron aceptados, otros los deportaron o van llegando a esta ciudad apenas”, manifiesta. Lo cierto es que cientos de ellos aún permanecen en Matamoros dado que su situación no se resuelve “o se aferran a irse como sea”, refiere.
Peligro
Como es sabido el mes pasado agentes del Instituto Nacional de Migración hicieron varias redadas de donde sacaron gente hasta de restaurantes con el fin de deportarlos. Al paso de los días ya se ven más personas que han llegado y enfrenta situaciones similares a pesar de que traigan permiso para permanecer en el país por varios meses, señala.
“No les están respetando nada y como quiera se los llevan, es una triste realidad que nos cala ver pero no podemos hacer nada. Son situaciones que escapan a nuestra labor como organización civil”, menciona.
Así que están haciendo un llamado para que no se acerquen a la frontera y permanezcan donde están para su seguridad en algún refugio temporal, aquí ya no hay dónde llevarlos para que estén seguros todo está lleno.
Espacios
Por más que se busque espacio dónde llevarlos a un ligar seguro, no hay espacio en los pocos albergues en Matamoros. Es una realidad que no se cuenta con recursos para ayudar a tanta gente en estos momentos y la pandemia vino arruinar aún más las cosas porque muchas instituciones no trabajan al cien por ciento ni logran obtener fondos como antes.
“Todo eso nos ha afectado de manera especial a todos los que hacemos labores altruistas y se nos cierren muchas puertas ahora. No podemos solventar todos los gastos que antes podíamos hacer”, expresa la entrevistada.
Así que cuestión es más complicada para los que no pudieron irse y se aferran a cruzar de otras formas no legales.
Retorno
Si ya su trámite no tiene solución aquí lo mejor es retornar con su familia porque la situación no va mejorar para ellos. Mientras estén aquí en las calles o banquetas las autoridades “los van acosar o detener para deportarlos como ya lo hicieron, así que el consejo es regresar a sus lugares de origen mejor”, asegura. Muchos de ellos traen niños y es muy triste ver que no les dieron el ingreso al vecino país, por causas que el gobierno detectó no calificaron”, finaliza.