Por desesperación, migrantes intentan cruzarse por el río

Ante las circunstancias actuales no es momento de andar de un lado a otro, en especial para los migrantes o quienes están pensando en salir de sus países. Aquí en la frontera no hay nada bueno, con pocos albergues que están llenos, la frontera cerrada y por si fuera poco les exigen prueba de coronavirus antes de aceptarlos en algún lugar.
Gladys Cañas, presidenta de la asociación civil Ayúdales a Triunfar, explica que no hay mucho qué hacer en estos momentos porque todos los que llegaron hace más de un año siguen esperando y no se sabe por cuánto tiempo más.
“Les aconsejamos que no se salgan de donde están ni mucho menos emprendan un viaje desde sus países de origen ahora. Es mejor estar con la familia en estos episodios críticos de la humanidad, no vale la pena arriesgarse”, señala.

Desesperación
Refiere que la mayoría de ellos ya están desesperados al no saber nada, el gobierno de Estados Unidos no puede garantizarles nada en estos momentos porque la frontera permanece cerrada por tiempo indefinido.
No hay para cuándo las cosas mejoren y por tanto nada puede regresar a la normalidad por la pandemia que no da tregua. “Estamos haciendo lo que podemos en ayudarlos pero son asuntos que escapan a nuestras posibilidades, ya no tenemos otro alcance aquí más que animarlos a quedarse donde están”, menciona.
No es fácil para nadie y muchos están en otras fronteras o en refugios al interior del país o en la frontera sur, “se quieren venir para Matamoros pero no es el momento adecuado ahora”, asegura.

Riesgos
Algunos en su desesperación se pasan por el río pero es un riesgo mortal desde luego porque nadie les garantiza que vayan a ser aceptados allá o el gobierno los va a capturar para deportarlos de inmediato. Así que el problema es complejo no se tiene que tomar a la ligera ya que una decisión de esa naturaleza los puede arruinar definitivamente.
“Estamos viendo que otros más llegan a la ciudad pero no hay dónde se queden porque los albergues están llenos, no hay lugar y algunos duermen en las calles o en espacios públicos porque no tienen más opciones”, manifiesta.

Consecuencias
Sólo se acarrean sufrimiento y provocan tragedias al no estarse quietos en un lugar, el pasarse por el río jamás ha sido la mejor idea. Las terribles consecuencias ya se han visto y es lamentable que no se les dé una solución ya.
A pesar de la pandemia se tiene que atender el asunto porque ya se prolongó mucho y podría pasarse todo este año así. A los gobiernos de ambos países pareciera que no les importa el dolor ajeno que pasan estas personas al permanecer aquí todavía a la deriva, finaliza diciendo.