En Estados Unidos el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) refuerza un programa para capacitar a los uniformados de esa nación, ya que cada vez es más común que sean emboscados.
De acuerdo con el más reciente reporte del Programa de Agentes Asesinados y Agredidos (Leoka por sus siglas en inglés), 48 policías murieron en 2019 a causa de las lesiones sufridas en el cumplimiento del deber durante incidentes “graves” suscitados en 19 estados y Puerto Rico.
Dichas muertes derivaron de actos de investigación, por interactuar con personas buscadas, por indagatorias relacionadas con droga, personas sospechosas, situaciones tácticas, barricadas y rescate de rehenes, además de emboscadas, por mencionar algunos.
En el mismo año, pero en México, 446 policías fueron asesinados, de los cuales 235 eran municipales, 188 estatales y 43 federales, la mayor parte de ellos a manos del crimen organizado.
En el informe de Leoka se advierte de un aumento de emboscadas contra policías en la Unión Americana, por lo que el FBI trabaja para revertir la tendencia.
El propósito del programa es dotar de información relevante que pueda salvar vidas a los agentes de las distintas agencias y corporaciones.
El FBI recopila los datos sobre muertes y agresiones a través del Programa Uniforme de Reportes Criminales (UCR). La investigación que se hace de los casos ofrece a los policías datos más precisos de los tipos de escenarios y circunstancias que han resultado en muertes y ataques.
El documento publicado a finales de 2020, detalla que en 2019 no murieron agentes del orden federal, pero 2 mil 136 fueron agredidos, de los cuales 372 resultaron heridos. Los agentes pertenecen al Departamento del Interior; del Departamento de Seguridad Nacional; del Departamento de Justicia; del Departamento de Defensa; del Servicio Postal y del Departamento de Agricultura.
También detalla que 41 agentes policiacos perdieron la vida en accidentes cuando cumplían con su deber. Las muertes ocurrieron en 23 estados.
Agencias