Es una realidad que después de abrir los negocios hace poco más de dos meses, éstos no han repuntado. No hay clientes y los pocos que hay no traen tanto para gastar, además las restricciones que se siguen aplicando por seguridad ahuyentan a mucha gente.
El economista Pablo Reyna acepta que no es un tiempo ordinario como en otros años donde la gente empezaba a gastar desde ahora y hasta finalizar el año. Por sectores de la población se diversificaba el gasto pero ahora no se puede, quienes recibían el adelanto de aguinaldo lo usaban desde este mes y el grueso de la población en diciembre.
Subsidios
Comerciantes en pequeño, medianos y grandes están batallando para recuperarse aunque no hayan cerrado sus puertas ni un día. Si los clientes no traen dinero o es muy poco lo que consumen no será fácil la recuperación que se esperaba.
No hay turismo es otro punto en contra que se está teniendo ahora, se requiere que el gobierno otorgue algún subsidio para ellos o les perdone el pago de algunos impuestos con el fin de ayudarlos a sobrevivir.
Renta
La mayoría de los comercios en la ciudad pagan una renta, sus impuestos y desde luego todos los servicios que conlleva.
Aunado a todos los gastos atrasados que desde marzo se empezaron a generar y no se pagaron a tiempo, “si estaban cerrados era imposible cumplir con eso pero es donde no entiende el gobierno y siempre ha sido la inconformidad de todos nosotros”, expresa el también empresario.