Ante la situación sanitaria que se vive en la ciudad, las autoridades locales determinaron que además del cierre de los panteones para evitar celebraciones del Día de Muertos, no se otorgarán permisos para ventas de temporada en los alrededores.
El objetivo es desalentar la presencia de personas en las calles aledañas al lugar de reposo de quienes ya se han ido, para a toda costa tratar de reducir posibles contagios de coronavirus, así que ni habrá acceso al interior, ni vendimia en las afueras, explica Roberto Mier, de Concertación Social.
Tradición
Cada año, cientos de vendedores que vienen del interior del país llegaban con la flor de cempasúchil, arreglos, adornos y alimentos típicos de esta festividad, para ofrecerlos en puestos semifijos, en sus mismos camiones, afuera de los cementerios, para lo cual deben tramitar un permiso de piso.
Esta vez se les ha informado con tiempo que no será permitida esa actividad, salvo en aquellos negocios establecidos que todo el año trabajan con ese tipo de mercancías, algunos incluso en algún espacio de su casa.
Inspección
Para garantizar que no se ignore tal determinación, autoridades de Coepris, del municipio, con apoyo de la fuerza pública, van a realizar recorridos de supervisión durante cuatro días, del 30 de octubre al 2 de noviembre.
En tal virtud, se pide la comprensión y colaboración ciudadana para evitar asistir a estos espacios con el fin de salvaguardar la salud de todos, pues se insiste que el tema de la enfermedad no ha terminado, sigue vigente y el riesgo es inminente.