CIUDAD DE MÉXICO.- Conforme más estados proponen o aprueban prohibiciones a la venta de comida chatarra a menores de edad, una ola de críticas recorre México contra los bocadillos con alto contenido calórico que según los expertos le han dado al país una de las tasas más altas de obesidad infantil y una inusual cifra de jóvenes muertos por el coronavirus.
El estado de Tabasco, con litoral en el Golfo de México, aprobó esta semana restricciones a la venta de bebidas azucaradas embotelladas y a refrigerios con alto contenido de carbohidratos, menos de dos semanas después de que el estado sureño de Oaxaca fuese el primero en hacerlo.
Legisladores de varios estados han presentado propuestas similares, las cuales prohíben que los comerciantes vendan comida chatarra a los menores, a menos de que su padre o tutor esté presente y lo apruebe.
En el estado norteño de Chihuahua, el diputado local René Frías presentó un proyecto de ley para “garantizar a nuestra niñez y juventud una alimentación más sana para abatir la obesidad y el sobrepeso”. Todavía no se ha votado sobre la medida.
En la Ciudad de México, donde se encuentra el mercado minorista más grande del país, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum dijo hace unas semanas que “estamos trabajando con los diputados para ver si es factible hacer una legislación similar en la Ciudad de México”.
Algunas medidas también prohibirían las máquinas expendedoras que dispensen este tipo de alimentos y su venta dentro o cerca de las escuelas.
Agencias