Una vez que este viernes se llegó al punto más crítico de la creciente del río Bravo, se considera que el nivel no subirá más, que ahora sólo queda estar muy pendiente de que el afluente no logre erosionar el bordo y derramarse, informó Pedro Astudillo Bravo, director de Protección Civil de acuerdo a un cruce de información con las autoridades de la Comisión Nacional del Agua.
Vigilancia
Tras realizar un recorrido por diversas áreas del río Bravo y de acuerdo al cruce de información con las autoridades de la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Internacional de Límites y Aguas, se puede considerar que lo más grave respecto al incremento del caudal, ya ha pasado.
De acuerdo a los especialistas en este tema, ya no había peligro de desbordes en las colonias contiguas al bordo, como La Herradura, Florentino Izaguirre, Los Pinos y otras, pero no se puede dar por hecho que ya todo ha pasado, porque se han reportado partes del bordo, sobre todo donde hace curva, que se está erosionando con peligro de abrirse.
Astudillo dijo que personal de Protección Civil y otras instituciones, están realizando patrullaje en toda la ribera para detectar posibles desbordes, pero hasta la tarde de ayer no se había detectado alguna situación de riesgo.
En ejidos
Dijo que al poniente de Matamoros, por el ejido Juanillo, se derramó el agua inundando vasta superficie de monte, tierras de cultivo y algunas viviendas, pero las autoridades de esa comunidad les indican que ha bajado el nivel, dado que por ese sector hay diversos pozos que estaban secos.
En el recorrido, donde participaba como observadora una representante nacional de Protección Civil, pasaron por el campamento migrante, donde se observa que parte de su superficie habitable está ya entre el agua, pero ellos no quieren moverse.
Dijo que el Instituto Nacional de Migración, que tiene bajo su disposición a este grupo de personas, no se quieren reubicar por seguridad, a pesar de que se les han proporcionado todos los medios y opciones de refugio.
El funcionario refiere que estas personas le han dicho que no se van a salir del campamento, aunque tengan el agua a las rodillas, pero aclara que si se diera una situación de esa naturaleza, sería una emergencia, donde Protección Civil ya puede solicitar el apoyo del Ejército para sacarlos de allí por salvaguardar su integridad.