Todavía marcado por el avance del coronavirus, Florida, que cifra en más de 24.750 los contagios y de 720 los fallecidos, ha abierto al público playas y parques, siguiendo las pautas de la Casa Blanca. El alcalde de Jacksonville, Lenny Curry, ha anunciado estas zonas de esparcimiento del condado de Duval, donde se encuentra esta ciudad del noreste de Florida, reabren este sábado «con ciertas restricciones».
De esa manera, se permite a los usuarios caminar, andar en bicicleta, pescar, correr, nadar, cuidar a las mascotas y surfear, siempre que se realicen dentro de las pautas de distanciamiento social. No obstante, estará prohibido tomar el sol, así como las reuniones de cincuenta o más personas. «Este podría ser el comienzo del camino de regreso a la vida normal, pero por favor respeten y sigan estas limitaciones», ha indicado Curry. «Volveremos a la vida tal como la conocemos, pero debemos ser pacientes».
Los funcionarios de Florida fueron criticados por dejar las playas abiertas durante las vacaciones de primavera el mes pasado. La mayoría de los condados cerraron sus playas en respuesta, aunque algunas las mantuvieron abiertas en condiciones muy restrictivas, mientras que otras fueron cerradas por orden estatal. El gobernador de Fort Lauderdale, Ron DeSantis, ha señalado que algunos municipios deberían sentirse libres de comenzar a abrir parques y playas, si puede hacerse de manera segura, con las pautas de distanciamiento vigentes. «Es muy importante que las personas tengan salidas para hacer ejercicio, sol y aire fresco», ha puntualizado. «Hazlo de buena manera, hazlo de manera segura».
Fases para la normalidad
Por otro lado, el Estado costero continúa bajo una orden de confinamiento obligatorio que mantiene cerrados todos los negocios no esenciales y a la población confinada en sus casas, salvo en pocas excepciones como comprar productos básicos, trabajar en casos especiales y hacer ejercicio físico.
Estados Unidos, por su parte, se ha convertido en el país más afectado por coronavirus, con alrededor de 700.000 contagiados y más de 36.700 fallecidos. Sin embargo, el presidente, Donald Trump, ha explicado que han pasado el pico, por lo que «empezamos la vida otra vez. Podemos empezar el siguiente frente en nuestra guerra que se llama 'Abrir Estados Unidos de nuevo'. El cierre no es una solución sostenible a largo plazo. Queremos tener otra vez una economía que funcione muy rápido». Para ello, ha organizado tres fases, de catorce días de duración cada una, para restaurar la actividad habitual en el país, aunque, ha añadido, será decisión de cada Estado seguir las directrices.
En la primera etapa, mientras los individuos más vulnerables continúan confinados en sus hogares, los recintos como restaurantes, salas de cine, instalaciones deportivas o lugares de rezo podrán operar bajo estrictos protocolos de distanciamiento físico. En la segunda, se reanudarán los viajes no esenciales y los colegios podrán reabrir. Asimismo, los recintos anteriormente citados podrán operar con protocolos más moderados y los bares podrán abrir con aforos reducidos. En la tercera fase, los individuos vulnerables podrán reanudar las interacciones públicas manteniendo cierta distancia de seguridad y se reanudará la asistencia sin restricciones a los lugares de trabajo. Además, los bares podrán operar con aforos aumentados.
Agencias