Los cálculos del equipo del gobierno mexicano para enfrentar el coronavirus y de la Organización Mundial de la Salud en relación de las fechas en que se tendría que aplicar en México, la fase 3 de contención la pandemia varía en apenas unos pocos días.
Sería en la tercera o en la última semana del mes de abril que cierra su segunda semana el próximo miércoles 15.
La preocupación social, producto de la sobreinformación y la desinformación con respecto a las medidas restrictivas que traerá la aplicación de la fase 3, estriba en no saber con exactitud si la medida implicará un confinamiento obligatorio muy parecido a un toque de queda o si se iniciará una privatización de hospitales privados y de hoteles para habilitar sus camas para recibir pacientes del covid-19.
Por lo pronto en la fase tres el confinamiento será obligatorio, pero de ninguna manera será un toque de queda para el país.
La gente podrá salir a realizar sus compras de medicación, alimentación y productos de higiene personal y limpieza del hogar.
Nadie ha hablado hasta la fecha de que serán privatizados hospitales y hoteles.
La Asociación de Hospitales Privados de México ha dicho que sus agremiados disponen de más de tres mil camas para atender a pacientes infectados con el Covid-19.
Y los hoteleros del país manifestaron implícitamente su disposición a ceder cuartos para convertirlos en habitaciones sanitarias para atender la emergencia de contagios.
Concretamente el doctor Hugo López-Gatell ha dicho lo siguiente con respecto a la fase 3.
Habría suspensión de cualquier tipo de actividad en centros de trabajo que presenten brotes activos de la enfermedad y se realizaría cuarentena generalizada.
En esta fase 3, también se pide evitar el saludo de beso y abrazo y se suspenden los eventos públicos, además de que se suspenden clases en escuelas, así como las actividades en centros laborales también con brotes activos.
Asimismo, se pueden aplicar toques de queda, cuarentena obligatoria, limitaciones en vuelos y cierres de fronteras.
Pero prevalece el confinamiento voluntario al toque de queda en la medida en que la población se quede en casa.
El sistema de salud mexicano se anticipará a la llegada de la Fase 3, que “es inevitable.”
López-Gatell Ramírez expresó que llegar a cada fase es un proceso gradual, no es una situación en donde de un día para otro ya uno pueda decir: ‘Aquí ya cambiamos de fase’. Lo puede uno decir, pero en realidad es una situación arbitraria y poco realista respecto a lo que está ocurriendo".
Llegaremos a la Fase Tres en pocos días, eso es lo más probable.
Pero recordemos que lo peor que se pude generar es una psicosis de guerra en la población que provoque un desabasto de alimentos y medicinas, y que los asaltos a centros de abasto ahora sí sean por temor a la hambruna y no por acciones del crimen organizado o de simples pandilleros.
Agencias