Protestan por trato digno para los niños migrantes

Clint/Agencias.- Con veladoras en mano, lágrimas en sus ojos y escuchando la singular melodía "Imagine", de John Lennon, un grupo de activistas realizaron una vigilia en las inmediaciones de la estación de la Patrulla Fronteriza, ubicada en Clint, Texas, para exigir un trato digno y humanitario a los niños migrantes y llevar el mensaje de paz y amor.

Necesidad de detener los abusos
Y es que después de la denuncia publicada en un periódico de circulación nacional, en el que se señala la desatención a los menores recluidos en ese centro migratorio, un grupo de personas decidió sumarse a la ola de protestas para hacer conciencia sobre el hecho. Julie Lythcott-Haims, de Palo Alto, California, coordinadora de la protesta, dijo que al leer el artículo, como madre, sintió una gran necesidad de contribuir a la causa y hacer algo para detener los abusos contra los menores. Con el hashtag #CaravanToClint, mandó el mensaje a través de las redes sociales para crear conciencia. “Los niños no están siendo atendidos en su higiene, no tienen cepillo de dientes, jabones, ni pañales para los más pequeños”.

Nivel de horror
Ella al igual que el resto de los manifestantes, en su mayoría originarios de otras ciudades de los Estados Unidos, tuvo que manejar durante más de 15 horas para poder llegar a la zona fronteriza. “Creo que hemos alcanzado un nivel de horror en torno a estos niños migrantes y eso me angustió como madre, así que pensé que tenía que hacer algo, dijo Lythcott-Haims, visiblemente consternada. “Es lamentable ver como están encerrados en jaulas y tratados de manera inhumana. Tenemos que parar esto”, dijo Angela Ulloa, originaria de El Paso y una socióloga recientemente graduada de la Universidad de Texas en Austin. Con voz entrecortada y lágrimas en sus ojos, la recién egresada dijo que regresó a su ciudad para atender precisamente este tipo de situaciones y sumarse a la defensa de los derechos de los niños migrantes.

"Ya basta"
Para los protestantes el haber realizado la protesta en las instalaciones de la Patrulla Fronteriza 1, ubicada en Hondo Pass y la carretera US-54 durante varias horas del día fue con el fin de decirle al gobierno que pare todo esto: “Ya basta”. Para ellos entre más norteamericanos conozcan la realidad que se vive aquí, sin importar el partido político al que pertenezcan, más pronto se resolverá la situación. El grupo, en su mayoría madres de familia, cumplió con su objetivo ante la mirada a distancia de agentes policiales que vigilaban sus acciones. El único contacto que tuvo Jennifer Lang, originaria de Los Ángeles, California, fue cuando intentó entregar un donativo con artículos de higiene y pañales. “Me dijo que no podía aceptármelo”. “El mensaje es: paren esto por favor, no se puede vivir viendo estas cosas en los Estados Unidos, esto no es de este país. Eso no es justo y no puede seguir”.