¿Tu quincena te dura una semana?
27/02/15.- No distingues entre gustos y necesidades
Clasifica tus gastos en variables y fijos. Los primeros cambian con tus gustos, como ropa, el cine o comer fuera de casa. Los segundos son aquellos que realmente necesitas, como luz, agua, comida, transporte, renta, entre otros. Cubre los fijos y con lo que sobre puedes cumplir algún capricho.
Tarjetazos a la menor provocación
La tarjeta de crédito no es sinónimo de dinero extra. No cubras deudas con más deuda. Tampoco cubras sólo el mínimo, pues vivirás pagando intereses y tu sueldo terminará alimentando esa deuda.
Gastas más de lo que ganas
Si siempre rebasas tu presupuesto, sin duda nunca te alcanzará la quincena. Puedes conseguir opciones que se adecuen a tu economía. Busca y compara precios para que la quincena no se esfume.
Te casas con las marcas
Todos tenemos una marca favorita, aunque no son siempre las más económicas. La fidelidad a una marca o servicio evita que conozcas otras que podrían ayudarte a ahorrar. Date la oportunidad de explorar alternativas que ayuden a tu quincena.
Siempre llevas efectivo
Cargar dinero en efectivo es una tentación de gasto que puede desvanecer tu quincena. Además, es un riesgo ante los robos o extravíos. En la medida de lo posible, emplea tu tarjeta de débito, pues es más segura y la aceptan en gran cantidad de establecimientos comerciales.