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Surgen cientos de negocios de comida y no están regulados


Debido a que cientos de desempleados encontraron en el comercio de alimentos preparados una alternativa para general ingresos, hoy que la industria especializada tiene la oportunidad de repuntar con sus servicios, tienen que afrontar este nuevo reto, y no en las mismas circunstancias.
Obreros y empleados en general que desde marzo y abril fueron dados de baja, y ante las falta de oportunidades laborales por la crisis de salud, optaron por el comercio, donde el rubro de los alimentos tiene mayor demanda, explica Pablo Reina, representante de Canirac.

Emprendedores
Cada desempleado que incursionó en el negocio de comida, ha avanzado con cierta ventaja sobre los negocios establecidos, ya que por lo regular preparan todo en casa, ya sea que lo vendan por internet o en su mismo domicilio, entonces no están localizables, no están supeditados a las normas sanitarias, ni al pago de personal a impuestos.
Mientras los negocios de comida casera surgen en cada colonia, los restaurantes afiliados a la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera se vieron obligados a suspender el servicio en la mesa casi seis meses, tuvieron que invertir mucho en las normas de salud, algunos incluso tuvieron que cerrar por periodos cortos, hubo quienes definitivamente ya no están en condición de abrir.
Al mes anterior, se tenía un dato relevante, con un estimado de 100 negocios con riesgo de no poder regresar a la actividad porque se descapitalizaron.

En casa
Por otra parte, en las viviendas se han abierto negocios de comida, desde tamales, antojitos mexicanos, hamburguesas y otros, incluso a precios más accesibles porque no tienen más compromiso que recuperar sus insumos.
Dado que no todos están ubicados, la autoridad de comercio y de salud no tienen idea de cuántos son, pero los restauranteros regresan a la actividad con este nuevo fenómeno y tienen que aplicarse mucho para mantenerse en la preferencia de los consumidores.
El líder de los industriales gastronómicos considera que no se cuestiona que los ciudadanos busquen opciones de empleo, finalmente es una actividad sana, pero sí es necesario que se reporten ante las autoridades sanitarias para evitar riesgos en el manejo de su producto.
Lo ideal, señala, es que se garantice la higiene en la preparación de los alimentos para ofrecer a los comensales la seguridad y la confianza de que están exentos de riesgo.