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Supervisan cumplimiento de vedas por pescadores


Las autoridades de CONAPESCA con apoyo de SEMAR mantienen vigilancia en la costa de Matamoros, para vigilar que los pescadores respeten la veda de camarón, ya que habrá quienes procuren aprovechar cuando las aguas entren en remanso, para aprovechar su captura, confiados en que nadie los ve.
Miguel Torre, delegado de la institución, dio a conocer que no se tienen precedentes de incumplimiento de la norma por parte de los pescadores, marinos y gente de mar, que se dedican a diversas actividades, como la pesca.

Inquietos
No obstante, para quienes viven en la zona no deja de ser una posibilidad ingresar el mar conforme se reduzca el oleaje, para aprovechar la presencia de algunas especies de escama, por lo cual se está revisando que se respeten las vedas, que son periodos en que no pueden pescar camarón y otras especies, como el escualo.
Los pescadores han mostrado a través del tiempo buena disponibilidad para cumplir los términos que se les imponen, que tienen el propósito de evitar la sobreexplotación del espécimen, así como preservarlo para dar continuidad a esta actividad económica entre la gente de la costa.
Sin embargo, debido a las condiciones meteorológicas, las autoridades están haciendo más presencia en campo para desalentarlos, más que nada también como una medida de seguridad, para que no se hagan a la mar en estas condiciones, o cuando ya mejoren, al menos no con el objetivo de la pesca de especies protegidas temporalmente.

Densidad
Se estima que entre la playa Bagdad, el puerto de Matamoros y varias islas, hay más de tres mil familias que dependen de la pesca, pero además hay otro importante núcleo que población que se dedica a la prestación de servicios turísticos, las artesanías y otras.
Pero al menos los que se enfocan a la pesca del camarón, ven allá por temporadas, vienen de otros estados a trabajar y se regresan cuando termina “la corrida”, afirma Martín Lozano, de oficio pescador, que por ahora trabaja “en lo que va saliendo”.

Apoyo
Esta persona y otros residentes de la playa Bagdad, han acudido a las autoridades locales para solicitar apoyo para restaurar sus chozas y áreas de trabajo, porque tanto el oleaje como los vientos que se registraron en el litoral, se los han dejado muy dañados, ya que la mayoría son elaborados a base de palos, palma y algunas láminas.
Las autoridades no les han dado una respuesta clara, pero al menos los han escuchado y confían en tener apoyo en los próximos días.

Héctor Flores | El Bravo