Local


Será voluntario ingreso al refugio de antiguo hospital


En cumplimiento a los derechos humanos, las autoridades mexicanas no podrán obligar a los migrantes a trasladarse a los albergues oficiales bajo ninguna circunstancia, a pesar de las presiones que ejerce la población en general para que se ponga orden a este fenómeno social en la frontera, pero la invitación a trasladarse al nuevo refugio en el antiguo Hospital General será abierta para todos.
Autoridades de los tres órdenes de gobierno se reunieron para analizar cómo van a convencer a los extranjeros para que acepten reubicarse, pero no se les puede presionar de ninguna manera a hacerlo, dijo el jurista Carlos Ballesteros, secretario del Ayuntamiento.
El padre Gallardo, de la diócesis de Matamoros, que se hará cargo de la asistencia a los refugiados, dijo que se habló con ellos y unos 800 sí se van a cambiar.

Funciones
Al Instituto Nacional de Migración le corresponde conservar el orden del refugio, pues se aplicará un protocolo de ingreso, como ubicar en unas áreas a las familias, en otro a varones sin acompañamiento, por ejemplo.
Dicho albergue, montado en los jardines y estacionamiento del viejo inmueble que ocupaba el Hospital General “Dr. Alfredo Pumarejo”, ya está disponible para toda persona que desee resguardarse ahí mientras se le resuelve su solicitud de ingreso legal a los Estados Unidos.
La finalidad es apoyar principalmente a las familias que viajan en grupo, sobre todo si traen niños, ya que son quienes más sufren y requieren más asistencia, por ejemplo en el aspecto de la salud, educación y alimentación.
También se busca ofrecer asistencia a estos menores mientras sus padres salen a trabajar, para que tampoco los expongan en las calles al sol, a la inseguridad o un accidente.

Proyecto
La apertura del refugio con alta capacidad de asistencia para los extranjeros, era la esperanza de muchos ciudadanos para que se regulara el fenómeno migrante en la ciudad, que se reubicaran aquellos que se quedan en casas abandonadas, en gasolineras cerradas y en el bordo del río Bravo.
Pero no se les puede obligar a trasladarse al albergue, porque se estarían violentando sus derechos humanos, esto tiene que hacerse de manera voluntaria.
Se estima que la capacidad de atención del refugio supera los mil en su primera etapa, ya que el proyecto consiste en utilizar también la infraestructura hospitalaria, lo que podría permitir el ingreso de unas dos mil personas.
Dicho refugio cuenta con carpas o sombras, equipo de refrigeración de alimentos, cocina, colchonetas, lo necesario para que las personas puedan protegerse del clima cálido, se les provee agua purificada para consumo humano, servicio médico, asesoría legal, educación para los niños, entre otros beneficios.