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Se aplaza reubicación de la III jurisdicción de Salud a hospital
La operación del refugio migrante en las afueras del antiguo Hospital General “Dr. Alfredo Pumarejo” podría retrasar por un tiempo la reubicación de algunos servicios administrativos, de medicina general y de laboratorio que la Secretaría de Salud ofrece a la población en el Centro de Salud Urbano en el fraccionamiento Moderno.
Cambios
El proyecto original consistía en reacomodar en dicho inmueble algunas dependencias que la III Jurisdicción Sanitaria tiene tanto en el Centro de Salud de calles Sexta y Querétaro, así como posiblemente el área de vectores y Coepris, una vez que todo lo funcional del Hospital "Pumarejo" se trasladó a la nueva sede, por la avenida Marte R. Gómez.
La jefa de jurisdicción, doctora Gina Alcocer, informa que debido a una necesidad social más apremiante, como ofrecer un espacio apropiado a las personas que vienen de fuera con la idea de cruzar a Estados Unidos, las autoridades de gobierno consideraron más prioritario atender es tema, con el acondicionamiento de los estacionamientos y jardines como refugio.
Pero aclara que esto será temporal, ya que una instalación de salud debe destinarse a ese propósito, solo que además, no está del todo desocupado, porque aún hay mobiliario del hospital, que no se ha ocupado en el nuevo edificio, o probablemente ya no funcionen.
Pendiente
Todos esos detalles deberán revisarse para luego poder disponer del edificio como instalaciones sanitarias, sólo que por ahora no se ha planteado una probable fecha.
Hasta el momento, el refugio migrante, que también lleva por nombre “Dr. Alfredo Pumarejo”, se ha instalado sólo en las áreas abiertas, no se ha dispuesto de los interiores del edificio, lo cual sería muy poco probable porque -insiste- hay todavía mucho equipo médico, instrumental, mobiliario.
Además, algunas áreas como la morgue deben ser tratadas o desinfectadas para un uso distinto, finalmente eran áreas donde se atendía a pacientes con diversos padecimientos.
El proyecto del cambio sigue en pie, sólo que ahora es prioridad contribuir con la comunidad matamorense en la atención del tema migrante, pues gracias a este refugio, gran cantidad de ellos, tal vez unos mil 600, se han retirado de las calles, de casas desocupadas, empresas abandonadas y el bordo del río Bravo, donde no estaban en condiciones dignas, higiénicas y seguras para ellos, sobre todo considerando que muchos niños viajan con sus padres.