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Por temor migrante fallecido rechazaba atención médica


Por temor a la deportación, un adulto mayor que padecía de diversas enfermedades, falleció en el campamento migrante que se ubica en el bordo del río Bravo, por la avenida Tamaulipas, ya que pese a la insistencia de sus paisanos, se negó sistemáticamente a acudir al servicio médico, al que tiene derecho desde su ingreso al país.

Garantías
Son personas que por estar de manera irregular en el país tienen temor de ser expulsados si acuden a las instituciones de salud, situación errónea, ya que la normatividad les otorga los derechos inalienables de todo mexicano: A la vida, a la salud, a la alimentación, asistencia, por citar algunos.
Francisco Ponce, coordinador del servicio de Socorro de la Cruz Roja, informa que –de acuerdo a la versión de los compañeros del finado- esta persona tenía poco más de un año en Matamoros, había solicitado cita a través de la plataforma CBP One, solo estaba a la espera de una respuesta positiva.
Padecía de varios malestares, pero desde que comenzaron los frentes fríos se contagió de una grite muy intensa, que le provocaba mucha tos, y nunca acudió a la consulta médica, como tampoco tomó medicamentos.
Así, las condiciones adversas del clima y las enfermedades, minaron por completo su salud, ya que tenía miedo de acudir a una institución de salud.

No descuidarse
Los paramédicos invitaron a los extranjeros a acudir a su clínica, o llamarlos para que la ambulancia acuda, cuando alguno de ellos requiera, o bien, que acudan a las clínicas de la Secretaría de Salud, donde pueden atenderlos sin ningún problema, sin distingo de su nacionalidad, para que reciban también medicamento.
Se les explica que ninguna autoridad puede molestarlos por su origen, menos por temas relacionado con el servicio médico.