Local
Piden consideración y apoyo para la población migrante
Aunque la sociedad mexicana se distingue por su hospitalidad y solidaridad con sus semejantes, la prolongada -y obligada- convivencia con los migrantes ha comenzado a manifestarse con expresiones y actitudes de discriminación, rechazo y falta de empatía hacia miles de familias que siguen llegando de muchas partes del mundo a la frontera, en busca del “sueño americano”.
Consecuencia
Esta situación, que tuvo momentos álgidos por los constantes cierres de los puentes internacionales porque grupos de extranjeros trataban de cruzar a la fuerza, provocando problemas tanto a los residentes fronterizos como los texanos que vienen constantemente al país, se ha observado en diferentes formas, como la falta de apoyo con alimentos, ropa, intolerancia por su presencia aquí, por mencionar algunos casos.
Al respecto, el obispo Eugenio Andrés Lira pidió a la población ser más comprensivos y atentos a la situación real de estas personas, que se han visto obligadas a salir de su país por condición de guerra, pobreza, persecución, falta de oportunidades y otros. No lo hicieron por gusto, hay que considerar sus motivos, expresó.
Valorar
Al afirmar que hoy muchos matamorenses se muestran reacios a la presencia de los extranjeros, pidió “ponerse en sus zapatos” y recordar que son seres humanos que ante una situación dramática en su lugar de origen, ven como única salida la migración, su paso por Matamoros es temporal, pero como es un fenómeno de varios años, ya comienza a generar sentimientos encontrados entre los locales.
En un resumen actualizado sobre el fenómeno migrante en Matamoros, el director del Refugio de San Juan, Elías Rodríguez, estima en cerca de tres mil la presencia de extranjeros en Matamoros para concluir diciembre, pero hay otro factor interesante, ya no se trata de individuos solos, sino grupos familiares ampliados, es decir, no solo la pareja con los niños, sino que traen hermanos, tíos, abuelos y demás parentela.
Y se espera la llegada de más “caravanas” que vienen con el mismo propósito, es un proceso que sigue su curso, donde se pide paciencia, consideración y apoyo por parte de la familia matamorense, especialmente de los creyentes en la fe cristiana, cuya enseñanza básica es el amor al prójimo como a sí mismo.