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Paralizan actividad pesquera
Ante la advertencia de Conapesca de confiscar embarcaciones y equipo a los pescadores que se hagan a la mar sin permiso para capturar especies de escama, camarón o moluscos, los permisionarios se manifestaron en la playa Bagdad.
En la Laguna Madre operan en temporada alta del crustáceo hasta tres mil 500 embarcaciones pesqueras en la costa que corresponde a Matamoros y parte de San Fernando, básicamente son lanchas de fibra de vidrio de 30 pies de eslora en promedio, de poco calado, con motor fuera de borda.
Testimonio
De acuerdo a los pescadores, como Eugenio Botello, oriundo de Coatzacoalcos, Veracruz, pero con más de 15 años de trabajar en la Laguna, primero cada que había corrida de camarón, luego ya de forma permanente, afirma que desde que comenzaron las obras del Puerto Matamoros (antes Mezquital) y la explotación petrolera en tres plataformas frente a la costa, se les comenzaron a negar los permisos, tanto de camarón como de peces.
La idea de las autoridades, según su criterio, es privilegiar las operaciones portuarias y a ellos simplemente hacerlos a un lado para promover el turismo, por eso les han quitado muchos campos pesqueros, para crear zonas habitacionales contiguas al litoral, poniendo bardas, como si ya fueran propiedad privada.
Ultimátum
El caso es que ellos siguen pescando, sin permiso, a veces pagando hasta 400 pesos a los inspectores para que “se hagan de la vista gorda”, pero a últimas fechas Conapesca se puso más estricta con las revisiones, ya no los deja trabajar, los manda a puerto, o a su campo pesquero.
Ahora se les ha advertido que si los vuelven a sorprender pescando, los pueden multar, confiscar sus artes de pesca, sus embarcaciones, incluso arrestarlos, por pesca furtiva.
Además, muchos de ellos no cuentan con su libreta de mar, o no la tienen vigente, no cuentan con radiocomunicación y menos geoposicionador para casos de emergencia, como un naufragio o extravío al navegar, lo cual exige la Capitanía de Puerto.
Los pescadores advierten que no van a dejar de trabajar, porque de eso dependen sus familias y muchas personas que acuden a comprarles su captura, a mejor precio que en los mercados, pero quieren sus permisos, que las autoridades les den una solución.