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Orientan a familias para revertir “cultura de la pobreza” en comunidades marginadas


17/04/2017 - Ante las condiciones de miseria y marginación en las que permanecen la mayoría de las familias de los poblados pesqueros de Matamoros, muchas familias, y con la finalidad de impulsar el desarrollo y revertir estas condiciones de precariedad en las familias, se empezaron a impulsar una serie de pláticas sobre la “cultura de la pobreza”, dijo la presidenta de la asociación civil “Principios de Vida”, María de Jesús Hernández Adame.

Precisó que la “cultura de la pobreza” es una condición social que caracteriza a la mayoría de las comunidades pobres y marginadas de la ciudad, desde colonias olvidadas, poblados ejidales, así como las comunidades pesqueras, como lo son Las Higuerillas; esta cultura, dijo la genera y la fomentan en una parte importante los programas sociales de gobierno, por medio de los cuales, de manera esporádica y/o periódica se les apoya a las familias con algún tipo de ayuda gubernamental, como lo son servicios ocasionales, despensas, o dinero en efectivo a través de algunos programas sociales, como lo es Prospera.
Hernández Adame, destacó que un problema importante en Higuerillas -además de la violencia, el abuso sexual y las adicciones-, es el que las personas no saben administrar sus recursos; “es otra parte en la que estamos trabajando, ya hemos dado dos talleres de finanzas en la familia, es importante que las familias sepan administrarse”.

Les enseñan a  administrar

“No es que sea pobre Higuerillas, Higuerillas es pobre en su cultura, en su mentalidad, pero tiene un potencial, lo que necesitan aprender es administrar sus recursos para vivir bien, y creo que el programa Prospera es bueno, pero hasta cierto punto, porque lo que hace Prospera es fomentar la cultura de la pobreza, porque la gente ya está esperando a que le llegue su pago, por eso dicen: no voy a sacar las escrituras de mi casa porque me quitan el programa Prospera, no voy a pintar la casa porque me quitan el programa; y así están, entonces es una cultura de pobreza”, dijo la presidenta de esta asociación civil.

Familias con potencial

Comentó que algunos quizás aprovechen la ayuda de este programa, pero la mayoría no lo aprovechan, porque les dan Prospera y se van al tianguis y gastan su dinero.
“Es muy poquito dinero, y se lo gastan en el tianguis y llegan a la casa sin nada pero con la mentalidad de Prospera; por eso digo que la problemática es cultural, porque es una cultura de pobreza, pero tenemos muy claro que, a la gente no tenemos que verla como pobre sino ver su potencial, sus habilidades que ellos pueden desarrollar y solo darles las herramientas para que ellos sigan adelante”, dijo Hernández Adame.
Destacó que llevan un avance importante, porque las primeras veces que iban a Las Higuerillas tenían pocos papás, de 10 a 15 padres, y ahora tienen hasta 90 padres de familia en los talleres de papás.
“Y la primera vez, por ejemplo, cuando empezamos el taller de corte y costura decían las señoras: y que nos van a dar; y les dijimos: les vamos a dar conocimientos, aquí no vamos a fomentar la cultura de la pobreza, y les dimos una plática acerca de la cultura de la pobreza, y decirles si algo pasa en Higuerillas lo tienen que hacer ustedes, aquí vamos a dar talleres de panadería, de costura, de repostería porque en lugar de que nos vendan el pan de afuera, aquí lo hacemos”, dijo la titular de Principios de Vida.
Añadió que, “fue tan interesante porque las mujeres empezaron a despertar y sacaron una lista de lo que falta en Higuerillas, como lo es una panadería, tortillerías, sacaron todos lo que falta y lo pueden hacer, para que esperar que de Matamoros vengan y les vendan, pero todo lo que falta son herramientas y capacitación, y creemos que el apoyo psicológico que se brinda va a ser de muchísima ayuda porque es lo que hace falta”.

Agencias